Ocho dirigentes sindicales que fueron aprehendidos el fin de semana en El Alto recuperaron su libertad pura y simple, luego de que la Fiscalía determinara que no existían elementos suficientes para sustentar una imputación en su contra. El caso se mantiene en investigación.
El abogado defensor, Miguel Chávez, informó que la decisión fiscal se tomó en apego a derecho y tras la evaluación de los elementos recabados durante la aprehensión. “Han sido ocho dirigentes que han sido liberados… no ha habido ningún tipo de elemento para que conduzca a una imputación”, afirmó, al precisar que el Ministerio Público continuará con las investigaciones.
De acuerdo con los antecedentes, seis de los liberados pertenecen a la Central Obrera Boliviana (COB) y dos a la Federación Departamental de Campesinos de La Paz Túpac Katari. La defensa indicó que los dirigentes habían sido detenidos bajo acusaciones vinculadas a presuntos delitos de terrorismo, situación que no fue sustentada en esta etapa procesal.
La Central Obrera Boliviana (COB) confirmó la aprehensión de sus afiliados y denunció presuntas irregularidades durante el operativo. En un comunicado, la organización señaló que se habrían utilizado gases lacrimógenos dentro de un vehículo y cuestionó la difusión de imágenes en redes sociales, donde afirma que se evidencia “tortura y violencia inhumana”.
El hecho ocurre en un contexto de conflictividad social que se extiende por más de 40 días, con más de 80 puntos de bloqueo en el país que afectan el abastecimiento de alimentos, medicamentos y combustible, generando dificultades especialmente en La Paz y otras regiones. Asimismo, se reporta el fallecimiento de más de una decena de personas en medio de la crisis, en algunos casos por falta de acceso oportuno a servicios de salud debido a las restricciones en las vías.
