El abogado y analista en criminología Pedro Ugarte señaló que existen incongruencias en la atención inicial a Nadia Beller tras el atentado y sostuvo que varios elementos del caso deben ser esclarecidos mediante una investigación técnica.
En entrevista con “De Primera Mano”, Ugarte explicó que los primeros minutos de atención son fundamentales para preservar elementos que posteriormente pueden ser utilizados en la investigación. En ese contexto, mencionó información sobre una primera ambulancia que habría llegado al lugar y cuestionó las circunstancias en las que se produjo la atención de la víctima.
“Existen muchas incongruencias desde el punto de vista en la atención”, afirmó.
También observó que en las imágenes de la escena no se advierten muestras visibles de sangre, aunque aclaró que este aspecto debe ser determinado mediante las pericias correspondientes. “No debemos desconocer el hecho y no debemos desconocer la presencia de la aplicabilidad de una ley como la Ley 348”, sostuvo, en referencia a la investigación por tentativa de feminicidio.
El especialista remarcó que la escena debía ser preservada y explicó que el IDIF cuenta con diferentes procedimientos para establecer qué ocurrió. Entre ellos mencionó el hisopado, el luminol y la planimetría.
Sobre el arma utilizada, indicó que se trataría de un revólver calibre .32 y explicó que, a diferencia de otras armas, los casquillos permanecen en el tambor. También señaló que se debe establecer mediante pericias si los disparos fueron efectuados a corta distancia y si existen en la piel o la vestimenta de Beller los signos correspondientes a la deflagración de pólvora.
“Estos elementos son los que determinan que la investigación debe ser minuciosa”, afirmó.
Respecto a la imputación, Ugarte explicó que la Fiscalía debe reunir elementos de convicción que permitan sustentar su acusación durante el proceso penal. En ese punto, destacó la importancia de las llamadas telefónicas y las pericias a los teléfonos celulares, debido a que permitirán establecer los tiempos y las circunstancias de las comunicaciones.
“Una llamada telefónica, dos llamadas telefónicas, el espejo que debe existir del respaldo del celular, van a ser fundamentales para poder desvirtuar el hecho o, en su caso, demostrarlo”, señaló.
Asimismo, explicó que el certificado médico forense constituye otro elemento central para la investigación. Según indicó, se habría establecido 30 días de impedimento, mientras continúa la investigación por tentativa de feminicidio.
Ugarte sostuvo que todavía deben realizarse diferentes actuaciones para consolidar la investigación y determinar qué ocurrió. Entre ellas, mencionó las pericias destinadas a establecer la distancia de los disparos, la trayectoria y la posición de la víctima, aspectos que deberán ser respaldados por el informe médico forense y la planimetría del IDIF.
El especialista no concluyó que el atentado haya sido una escenificación. Su análisis se centró en las incongruencias que, a su criterio, deben ser verificadas técnicamente antes de establecer conclusiones sobre el hecho.
