El nuevo fiscal general interino, José Armando Urioste Viera, afirmó que inicia su gestión con el compromiso de transparentar el Ministerio Público y romper con prácticas de extorsión y persecución que, según señaló, afectaron a la institución. Durante el acto de posesión, sostuvo que quienes hayan cometido delitos deberán responder ante la justicia, mientras que quienes no tengan responsabilidad penal deben estar protegidos de cualquier persecución.
Urioste destacó que su designación recibió el respaldo de diputados y senadores tanto del oficialismo como de la oposición, lo que, a su criterio, le permitirá ejercer el cargo con independencia. Señaló que los 90 días de gestión representan un periodo corto frente al desafío que enfrenta, pero aseguró que buscará dejar la institución encaminada y “la casa ordenada”.
“Es la independencia, limpieza, dar seguridad al ciudadano, dar el inicio de la institucionalidad”, afirmó al resumir los principales objetivos de su administración.
El nuevo fiscal general interino cuestionó la situación que encontró en el Ministerio Público y sostuvo que Bolivia necesita recuperar una justicia que no genere temor en la ciudadanía.
“Bolivia necesita justicia, hemos vivido tiempos muy oscuros de extorsión, de delincuencia y lo más triste que venga del mayor garante de la sociedad y del Estado que es el Ministerio Público”, manifestó.
En esa línea, anunció un cambio en la orientación de la institución y aseguró que las investigaciones deberán desarrollarse sin distinciones.
“El día de hoy es una ruptura de un sistema de extorsión para que entremos a tener un sistema de justicia gratuita, pronta, cumplida, efectiva”, afirmó.
Urioste también marcó una diferencia entre quienes tienen procesos o investigaciones y quienes no tienen responsabilidad penal. “El ciudadano que no ha cometido ningún delito tiene que ser libre de extorsión y de persecución”, sostuvo, al tiempo que remarcó que quienes hayan cometido delitos deberán someterse a la ley.
El fiscal interino reconoció que durante los primeros días de su gestión comenzará a revisar una institución que, según sus propias palabras, presenta una situación preocupante.
“Estamos destapando, como decía algún amigo hoy día, estamos destapando la olla y se ve que huele muy mal”, señaló.
Ante este escenario, comprometió que ningún proceso será encubierto y que las actuaciones del Ministerio Público deberán sujetarse a la igualdad ante la ley.
“No se va a tapar ningún proceso contra nadie, todos los hombres son iguales ante la ley y eso es lo que vamos a defender”, afirmó.
Otro de los ejes planteados por Urioste fue la recuperación de la seguridad jurídica. Consideró que la Fiscalía debe constituirse en una garantía para los ciudadanos y no en una fuente de temor.
“Para que la justicia sea una garantía, no un temor, no puede venir un fiscal a generarle miedo a un ciudadano”, sostuvo.
Para avanzar en esta tarea, pidió respaldo a las diferentes instituciones del Estado y convocó al Ejecutivo y a la Asamblea Legislativa a acompañar el proceso durante los 90 días de gestión.
“Necesitamos el apoyo de todos los órganos del Estado para que esto vaya adelante”, manifestó.
Urioste también aseguró que no llega al cargo con la intención de obtener beneficios económicos y afirmó que su trayectoria profesional respalda su compromiso de independencia.
“Venimos con los bolsillos vacíos y así nos vamos a ir, no hemos venido a extorsionar ni enriquecernos”, declaró.
Incluso lanzó una advertencia a quienes intenten ofrecerle dinero durante su gestión: “Si alguien quiere ofrecerme plata, que no lo haga, porque le aseguro que al día siguiente va a estar detenido”.
Finalmente, sostuvo que el cumplimiento de la ley podría implicar el encarcelamiento de personas si las investigaciones determinan que cometieron delitos.
“Aunque algunas personas tengan que irse presas, pero si han cometido el delito, es hacer el bien, meter presa a esa gente”, afirmó, ratificando el tono de su mensaje de inicio de gestión.
