El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, advirtió que el Gobierno recurrirá a los mecanismos previstos por ley ante movilizaciones que, según señaló, atenten contra la vida de ciudadanos, provoquen bloqueos o afecten infraestructura. Sus declaraciones se producen después del ultimátum lanzado desde el Chapare por sectores afines al expresidente Evo Morales.
Justiniano cuestionó que Morales promueva movilizaciones y sostuvo que, en su condición de expresidente, debería cumplir con la ley y presentarse ante la justicia.
El ministro recordó además que se encuentra vigente un estado de excepción y remarcó que las manifestaciones deben desarrollarse dentro del ámbito de la protesta pacífica.
Asimismo, cuestionó que desde el Chapare se pretenda generar un nuevo escenario de movilización y afirmó que la posición del Gobierno es buscar soluciones a los problemas que originan las protestas, en lugar de administrar sus consecuencias.
“Los bolivianos quieren trabajar, quieren abrir sus negocios, llevar a sus hijos al colegio y transitar libremente”, señaló Justiniano al referirse al impacto de los bloqueos en la población.
El ministro insistió en que las medidas de presión terminan afectando directamente a la ciudadanía y sostuvo que cualquier acción que exceda los límites establecidos por la ley será atendida conforme al marco legal vigente.
