El canciller Fernando Aramayo exhortó este martes a que cualquier proceso de diálogo con la Central Obrera Boliviana (COB) se realice sin condicionamientos y dentro de un marco democrático, tras el planteamiento de ese sector para abrir un espacio de negociación en medio de los bloqueos de caminos que se extienden por 47 días.
La autoridad saludó la disposición de la COB para retomar el diálogo orientado a la pacificación del país. “Abrimos los brazos a cualquier espacio y escenario de diálogo, en tanto sea honesto, transparente y represente la agenda de sus representados”, afirmó Aramayo.
El canciller señaló que un eventual encuentro debe desarrollarse con la participación de los ministros de Estado según sus competencias, sin que necesariamente deba estar presente el presidente Rodrigo Paz.
En ese contexto, remarcó que el diálogo debe basarse en el respeto y la comprensión de las demandas, y no en la confrontación. “El diálogo significa ponerse en el lugar del otro para comprender cómo atender las demandas y necesidades, y no golpear al otro o violentarlo para obligarlo a responder”, indicó.
Aramayo sostuvo además que el proceso debe ser “sin condiciones y democrático”, y que su propósito debe ser construir soluciones. “Tenemos que devolverle al diálogo su sentido y su contenido democrático”, afirmó.
El Gobierno recordó que en reiteradas oportunidades se convocó a espacios de diálogo para resolver los conflictos; sin embargo, cuestionó que la COB haya endurecido su posición en el transcurso del conflicto, incluyendo demandas como la renuncia del presidente, en un contexto de bloqueos que —según el Ejecutivo— han generado pérdidas económicas y afectaciones sociales en el país.
