Bolivia atraviesa el ingreso al periodo húmedo, una etapa en la que se incrementan las precipitaciones. Para esta semana, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) pronostica cielos nubosos a temporalmente cubiertos durante las tardes, lluvias intermitentes y tormentas eléctricas aisladas, además de probabilidad de granizo y nevadas en algunas regiones del occidente del país.
El pronosticador del Senamhi Marcelo Peñaloza explicó que las recientes precipitaciones en La Paz y El Alto están relacionadas con el ingreso de humedad desde la Amazonía, impulsada por un sistema de alta presión que afecta al norte del departamento.
El especialista señaló que las lluvias podrían continuar durante noviembre, con mayor nubosidad en ambas ciudades. También advirtió sobre la posibilidad de granizadas, especialmente durante las tardes, debido al calentamiento de la superficie terrestre, que provoca el ascenso de aire caliente y favorece la formación de nubes de tormenta.
El pronóstico contempla además nevadas en sectores de la cordillera Oriental de los departamentos de La Paz y Cochabamba, así como en el sur del altiplano de Potosí.
Respecto al comportamiento climático de los próximos meses, Peñaloza indicó que el fenómeno de El Niño podría alcanzar una mayor incidencia en diciembre y prolongarse durante los primeros meses del próximo año, aunque dejaría de ubicarse en la categoría de intensidad muy fuerte.
Según la explicación del pronosticador, cuando el fenómeno alcance su mayor incidencia se prevé un déficit de precipitaciones y temperaturas algo más elevadas en la ciudad de La Paz y en las macrorregiones de los valles y el altiplano.
En cuanto a las temperaturas elevadas registradas en otras regiones del país, Peñaloza explicó que valores de entre 38 y 40 grados centígrados son habituales en zonas de la Chiquitanía y el Chaco, como Puerto Suárez, Roboré, San Matías, Villamontes, Monteagudo, Yacuiba y Bermejo. En Villamontes, las temperaturas pueden llegar a los 42 grados, dependiendo de las condiciones del cielo y de la presencia de vientos del norte.
Finalmente, el pronosticador aclaró que, pese a las versiones sobre temperaturas extremas, La Paz no atravesaba una ola de calor, según su evaluación.
