El financista considera que la suspensión de compras de divisas y la reserva monetaria restringida son medidas técnicamente correctas, aunque advierte que pueden encarecer los créditos y ralentizar la actividad económica.
El financista Jaime Bravo consideró que las recientes medidas adoptadas por el Banco Central de Bolivia para reducir la liquidez y contener la presión sobre el tipo de cambio son técnicamente correctas, aunque advirtió que no representan una solución de largo plazo para la escasez de dólares.
Bravo explicó que la suspensión temporal de nuevas operaciones de compra de dólares busca evitar que el propio Banco Central genere una mayor presión sobre la cotización de la divisa. Señaló que la entidad reportó más de mil millones de dólares en reservas líquidas, una cantidad que, desde su perspectiva, permitiría respaldar en el corto plazo operaciones como la compra de combustibles y el servicio de la deuda externa.
Sobre la reserva monetaria restringida, explicó que los bancos deberán depositar en el Banco Central un 3 por ciento de determinados depósitos durante 180 días, sin generar rentabilidad y sin que este monto pueda ser contabilizado como parte del encaje legal.
Según Bravo, la medida busca retirar liquidez del sistema financiero para reducir la demanda de dólares y contener también las presiones sobre los precios.
“Es una medida técnicamente correcta desde mi punto de vista, pero no soluciona el problema de la escasez de dólares”, afirmó.
El financista advirtió que la contracción monetaria tendrá un efecto sobre el sistema financiero, debido a que los bancos dispondrán de menos recursos y deberán competir por captar liquidez a tasas más elevadas. Esto, explicó, puede trasladarse a los créditos mediante mayores tasas de interés y condiciones más estrictas para acceder al financiamiento.
“No los va a limitar, pero sí los va a encarecer y endurecer”, sostuvo al referirse al acceso al crédito.
Bravo señaló que este escenario puede afectar los créditos de consumo, vivienda, producción y construcción, y generar una mayor ralentización del aparato productivo si no se acompaña con otras medidas económicas.
En cuanto al tipo de cambio, explicó que la reducción de la participación del Banco Central en la compra de dólares podría permitir que la oferta y la demanda encuentren un nuevo equilibrio. Sin embargo, remarcó que ninguna de las medidas adoptadas genera por sí misma una mayor disponibilidad de divisas.
“La medida no genera dólares, ayuda a que tengamos un exceso de oferta para que el dólar encuentre un nuevo nivel de desarrollo”, explicó.
Bravo también cuestionó que la reducción de la inflación pueda interpretarse de manera aislada, debido a que el país atravesó un periodo prolongado de paralización que redujo el consumo y las importaciones. En ese contexto, señaló que Bolivia enfrenta una contracción económica y que las medidas monetarias podrían profundizarla si no se aplican políticas complementarias.
A su criterio, el Gobierno debe avanzar en la reducción del déficit fiscal, revisar el gasto público, orientar los precios de los hidrocarburos hacia niveles internacionales y generar condiciones para recuperar la confianza de empresas y familias en el sistema financiero.
También planteó cambios normativos para facilitar la llegada de inversión extranjera, fortalecer las instituciones y generar mayores ingresos de dólares mediante exportaciones e inversión.
Sobre la reforma constitucional, Bravo sostuvo que este proceso no debería confundirse con la popularidad o gestión del presidente, porque podría convertirse en un plebiscito sobre su administración.
“El tema del cambio a la Constitución debe ir por otro”, afirmó, al considerar que la reforma debe estar orientada a modificar aspectos que, en su criterio, dificultan la inversión y el desarrollo económico.
Finalmente, Bravo remarcó que las actuales medidas del Banco Central pueden contener temporalmente la presión cambiaria, pero insistió en que el país necesita generar un ingreso constante y estructural de divisas.
“Definitivamente no representan una solución de largo plazo, es más, es un paliativo para controlar un poco lo que está ocurriendo en el mercado de divisas”, concluyó.
