La asambleísta departamental de Tarija y abogada Gisela Derpic cuestionó la falta de cohesión política dentro de la Asamblea Legislativa y consideró que esta situación puede dificultar el proceso de reforma parcial de la Constitución. Al mismo tiempo, sostuvo que, aunque existe un impedimento normativo para concretar una reforma durante un Estado de excepción, sí es posible iniciar su tratamiento y avanzar en los pasos necesarios.
Derpic puso en duda que actualmente existan verdaderas bancadas dentro de la Asamblea Legislativa, al señalar que sus integrantes no necesariamente comparten principios, valores o una visión común de país.
“¿Hay bancadas?”, planteó durante la entrevista en “De Primera Mano”, al cuestionar la actual composición del Legislativo.
La asambleísta hizo referencia a las declaraciones del presidente Rodrigo Paz del 6 de agosto, cuando, según recordó, señaló que buscaría acuerdos directamente con senadores y diputados y no con líderes políticos o bancadas.
Para Derpic, esa posición evidencia la falta de estructuras políticas consolidadas dentro del Legislativo.
“¿Y por qué no existen bancadas? No existen bancadas porque no hay organizaciones políticas”, afirmó.
Consideró que esta falta de articulación representa un riesgo para un proceso de reforma constitucional, porque los legisladores y las organizaciones políticas deberían compartir una visión sobre los problemas del país y las soluciones que se requieren.
Por ello, pidió que la reforma no avance únicamente sobre la base de apoyos generales, sino a partir de acuerdos sobre qué aspectos de la Constitución deben modificarse y cuál será el mecanismo para hacerlo.
“Hay que generar ya un acuerdo sobre qué es lo que quiere decir reforma constitucional y cómo se la va a alcanzar a través de los recursos institucionales disponibles”, sostuvo.
Sobre el escenario jurídico para impulsar la reforma, Derpic explicó que existe un impedimento normativo para llevar adelante una reforma constitucional mientras se encuentre vigente un Estado de excepción.
Sin embargo, hizo una distinción entre concretar la reforma y comenzar su tratamiento. Desde su interpretación como abogada, consideró que sí es posible iniciar el proceso durante la vigencia del Estado de excepción y avanzar en las etapas preparatorias.
“Lo que está en discusión es si dentro del Estado de excepción es posible comenzar el tratamiento de la reforma constitucional. Y yo creo que sí, como abogada, es perfectamente posible”, afirmó.
Según Derpic, esta alternativa permitiría adelantar los pasos necesarios para que, una vez que concluya el Estado de excepción, el proceso pueda ingresar plenamente a la discusión y aprobación correspondiente sobre la base de acuerdos políticos.
“Yo creo que sí es posible hacer esto, adelantar los pasos necesarios para que una vez que caduque el Estado de excepción se pueda entrar sobre la base de acuerdos políticos de lleno en el trabajo de reforma de la Constitución”, explicó.
En cuanto al contenido de la reforma, Derpic planteó priorizar cambios relacionados con el régimen económico y la justicia. En el primer caso, cuestionó el papel monopólico del Estado en la economía y defendió una mayor apertura a la iniciativa privada y a la inversión.
En materia judicial, pidió una reforma que permita mejorar el funcionamiento de la justicia y garantizar el respeto de los derechos de las personas.
La asambleísta también descartó que este sea el momento adecuado para convocar a una Asamblea Constituyente y consideró que Bolivia debería concentrarse inicialmente en una reforma parcial que permita atender los aspectos que considera urgentes.
