El presidente Rodrigo Paz afirmó que su Gobierno deja atrás la etapa de «ordenar la casa» e inicia un período de «transformaciones profundas», marcado por la reducción del gabinete ministerial de 14 a 12 carteras, la creación de una Agencia Nacional de Turismo y la eliminación del Ministerio de Planificación del Desarrollo.
Durante el acto de posesión de nuevas autoridades, el presidente Rodrigo Paz afirmó que su administración inicia una nueva etapa de gestión. «Hoy día cambiamos una etapa, es un tiempo de transición que concluye, es el tiempo que ha comenzado de transformaciones profundas», manifestó.
El mandatario señaló que la reducción del gabinete forma parte de una política orientada a disminuir la burocracia del Gobierno central. Recordó que recibió una administración con 21 ministerios, que posteriormente pasó a 17, que al inicio de su gestión se establecieron 14 carteras y que ahora se reduce a 12. «El gobierno central está dando señales claras de buscar un Estado no ausente, sino un Estado presente, eficiente», sostuvo.
Como parte de esta reorganización, anunció la creación de una Agencia Nacional de Turismo, del Folclore y de la Gastronomía, instancia que, según explicó, permitirá una mayor articulación entre el sector público y privado. «La burocracia estatal de los ministerios no permite agilidad, y la Agencia Nacional del Turismo, del Folclore y de la Gastronomía va a permitir que lo público y lo privado puedan encontrarse», indicó.
Asimismo, confirmó la eliminación del Ministerio de Planificación del Desarrollo. Sin brindar mayores detalles sobre la redistribución de sus competencias, señaló que explicará posteriormente esa decisión cuando se refiera al exministro de la Presidencia y al exministro de Planificación.
Al dirigirse al nuevo ministro de la Presidencia, le encomendó mantener la coordinación del gabinete, el seguimiento de las políticas públicas nacionales e internacionales y fortalecer la relación con gobernaciones, municipios, organizaciones sociales y la Asamblea Legislativa. También le asignó responsabilidades en torno a la propuesta del 50/50, al afirmar: «Vamos a derrotar al centralismo, pero de forma ordenada».
En materia de política exterior, Paz pidió al nuevo canciller dar continuidad al trabajo desarrollado y profundizar la integración con otros países. «No estamos guiados por afinidades ideológicas, debe estar guiada por los intereses del pueblo boliviano», afirmó, al señalar que la prioridad será la apertura de mercados, inversiones, tecnología y cooperación internacional.
El jefe de Estado sostuvo que la reestructuración forma parte de una hoja de ruta definida por el Gobierno. «Hay un plan, hay una ruta; esta ruta comienza con una economía estable y sana, continúa con la transformación profunda del Estado», expresó. Agregó que «estos cambios ministeriales forman parte de esa ruta, no son respuestas circunstanciales, son decisiones destinadas a preparar al Gobierno para la etapa de transformaciones que comienza».
