El ampliado nacional de la Central Obrera Boliviana determinó mantener las medidas de presión contra el Gobierno de Rodrigo Paz, rechazó asistir al diálogo impulsado por la Iglesia Católica y anunció la habilitación de corredores humanitarios para el paso de insumos esenciales.
El ampliado nacional de la Central Obrera Boliviana (COB), realizado este domingo en La Paz, resolvió mantener las medidas de presión y continuar con los bloqueos en carreteras, en medio de un conflicto que cumple un mes de movilizaciones contra el Gobierno de Rodrigo Paz.
Tras el encuentro, el dirigente del Magisterio paceño, José Luis Álvarez, informó que también se descartó participar en la mesa de diálogo promovida por la Iglesia Católica y otras instituciones facilitadoras. “Hasta ahora no hay posibilidad, se ha descartado (el diálogo)”, afirmó al salir de la reunión.
Entre las resoluciones adoptadas, los sectores movilizados acordaron habilitar corredores humanitarios para permitir el paso de cargamentos esenciales. Según Álvarez, la medida busca facilitar el transporte de medicamentos, oxígeno y otros insumos prioritarios, aunque no se precisó cuándo comenzará su aplicación.
Mientras tanto, organizaciones afiliadas a la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos Túpac Katari desarrollan reuniones paralelas en El Alto para definir nuevas acciones. Algunos sectores campesinos, especialmente de la provincia Aroma, también expresaron su rechazo a la convocatoria al diálogo impulsada por la Vicepresidencia y la Iglesia para buscar una salida al conflicto.
