En medio del clima de conflictividad social y movilizaciones en el país, el analista político Ricardo Paz exhortó a evitar la violencia y advirtió que Bolivia atraviesa una etapa de transición institucional compleja, marcada —según dijo— por la desinformación, la polarización y la pugna entre distintos sectores.
“No creas todo lo que sale. Cuestiónalo un poquito”, recomendó al referirse al flujo de noticias falsas que, a su juicio, contribuye a aumentar la tensión social.
Paz sostuvo que el país vive “los rigores de una transición nada fácil”, en la que se enfrenta el paso de un “Estado corporativo al Estado de ciudadanos”, señalando que persisten estructuras que resisten cambios institucionales.
“Estamos transitando del Estado corporativo al Estado de Ciudadanos”, afirmó, al describir un escenario donde “lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer”.
En el análisis de la coyuntura, el politólogo consideró que las recientes movilizaciones responden a una combinación de demandas sociales y agendas políticas confrontacionales. “Se han juntado el hambre y las ganas de comer”, sostuvo, al referirse a reivindicaciones como el aumento salarial o demandas sectoriales, junto a lo que calificó como una “agenda sediciosa”.
En ese marco, señaló directamente al expresidente Evo Morales como una figura que, según dijo, “personifica este sistema corporativista”, dentro de las dinámicas de conflicto.
Respecto al escenario de diálogo, Paz consideró que este debe concretarse con urgencia mediante mecanismos institucionales. “Hay que hacerlo a la brevedad posible, hay que encontrar un mecanismo, una mesa donde se puedan encontrar las partes”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que no todos los actores estarían dispuestos a negociar. “Hay otros que están en otra agenda, que es una agenda sediciosa, una agenda subversiva”, señaló, al indicar que con esos sectores “el diálogo es muy difícil”.
Sobre la estrategia estatal, destacó la decisión del gobierno de evitar el uso de la fuerza. “El gobierno ha elegido una estrategia de contención pacífica”, afirmó, aunque reconoció que esta medida tiene “costos inmensos” en el abastecimiento y la vida cotidiana de la población.
En ese contexto, describió la situación en La Paz como crítica. “La ciudad está prácticamente colapsada, estamos viviendo un cerco, no hay alimentos, no hay medicamentos”, dijo.
Consultado sobre los actores responsables del conflicto, mencionó a dirigentes sociales y políticos específicos. “El señor Argollo, el señor Condori (…) y pesa sobre Evo Morales una orden de aprehensión”, indicó, al señalar que existen “promotores y protagonistas” de la conflictividad.
Paz también cuestionó la gestión estatal y legislativa, al considerar que se requiere una reorientación política. “La gestión política está funcionando muy mal y la gestión comunicacional también del gobierno”, afirmó, y pidió una mayoría parlamentaria que permita mayor estabilidad.
Finalmente, advirtió sobre intentos de desinformación y discursos de confrontación. “Han decidido que es el todo o nada”, señaló, al tiempo de insistir en que la actual estrategia de contención busca evitar mayores niveles de violencia.
“Tal vez justamente cuando más enojados estamos es cuando más necesitamos serenidad”, concluyó, al pedir cautela frente a versiones no verificadas y llamados a la confrontación.
