El diputado Carlos Alarcón, integrante de la comisión de investigación que revisó los contratos de YPFB con la empresa Botrading, reveló en entrevista con «De Primera Mano» (La Paz Media 96.7) que el esquema movilizó cerca de 900 millones de dólares y operó como una estructura paralela que benefició a exfuncionarios y al entorno familiar del presidente Luis Arce.
«Destapamos un esquema gigantesco de corrupción y de daño económico al Estado», afirmó Alarcón. Según su denuncia, YPFB no podía hacer tratos directos con intermediarios extranjeros, por lo que crearon una sociedad anónima privada en Paraguay. «Ha sido el disfraz perfecto de Dorgathen y del clan familiar Arce para caer sobre esos recursos de los bolivianos», sostuvo.
El mecanismo, detalló, fue el siguiente: YPFB Refinación (estatal boliviana) era accionista del 99% de Botrading. El 1% restante (465 dólares) fue aportado por la abogada paraguaya Sandra Bethania Otazú, contratada solo para los trámites legales. «En lugar de ello, la nombran dueña del directorio y presidenta de Botrading. YPFB Bolivia brillaba por su ausencia», denunció. La abogada recibió un sueldo de 134.000 dólares y contratos para sus propias empresas.
Alarcón vinculó el caso con Dorgathen (exgerente de YPFB, prófugo en Brasil), Omar Alarcón Saigua (designado por Arce en Yacimientos del Litio) y Luis Marcelo Arce Mosqueira (hijo del expresidente, actualmente detenido). «Ya para nadie es desconocido que el hijo del presidente compartía vuelos con Dorgathen a Paraguay», afirmó. También mencionó a una gerenta de YPFB con arresto domiciliario, que habría favorecido a Botrading con un sobreprecio de 5 millones de dólares.
Sobre el avance del caso, el diputado señaló: «La punta del ovillo se llama Dorgathen, cuya expulsión hasta hoy no la pide el gobierno». Envió una nota al canciller Aramayo hace un mes y no recibió respuesta. Advirtió que extraditar a la abogada paraguaya podría ser infructuoso por los tratados que protegen a nacionales de ese país.
Finalmente, Alarcón criticó la lentitud de la Fiscalía: «Desde septiembre de 2025 entregamos las pruebas. Pudieron detener a Dorgathen y no lo hicieron. Ahora está de vacaciones en Brasil». Y cerró con una reflexión: «Esperemos que el presidente no esté más preocupado por la reelección que por transformar la justicia».
