El director del Instituto de Investigaciones Mecánicas y Electromecánica de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), ingeniero Jaime Sánchez, advirtió que los controles de calidad de la gasolina realizados en el país presentan limitaciones técnicas, especialmente en los laboratorios móviles de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), que —según explicó— solo miden cinco parámetros de los 16 exigidos por la normativa boliviana. “Lamentablemente el laboratorio móvil tiene un alcance limitado”, señaló.
Sánchez detalló que, aunque las pruebas realizadas con acompañamiento de la universidad mostraron cumplimiento en los parámetros evaluados, esto no garantiza la calidad total del combustible. “La calidad es binaria, se cumple o no se cumple”, afirmó, al advertir que variables no medidas como manganeso y gomas podrían estar relacionadas con los problemas reportados en vehículos. En ese sentido, cuestionó que el control no sea integral en toda la cadena de distribución.
El especialista explicó que la ANH cumple un rol de verificación, pero sostuvo que el control debe fortalecerse en puntos críticos del sistema, especialmente en el ingreso y salida de las plantas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). “El control de calidad no puede ser hecho después; debe realizarse en el momento de la recepción del producto”, indicó, al señalar que una falla en esa etapa compromete toda la cadena logística.
Finalmente, Sánchez propuso incorporar una tercera instancia independiente para auditorías técnicas permanentes, sugiriendo a la propia UMSA como entidad verificadora externa. “Tiene que ser auditado por una tercera parte”, sostuvo, al plantear verificaciones diarias y reportes rápidos para garantizar transparencia y confianza en el sistema de control de combustibles.
