Según un estudio de la Fundación Jubileo, la pobreza extrema en Bolivia podría ser hasta un 47% más alta de lo reportado oficialmente, si se considera el impacto acumulado de la inflación. Mientras el Gobierno señala un 11,9% de pobreza extrema, el dato ajustado alcanzaría el 17,5%.
En el caso de la pobreza moderada, la cifra oficial es de 36,5%, pero con el ajuste por inflación subiría al 44%. El encarecimiento de los alimentos (20,09% entre 2021 y abril de 2025) es uno de los factores clave que afecta el costo real de vida.

Pobreza rural más crítica
Jubileo advierte que en el área rural, casi 6 de cada 10 personas vivirían en pobreza extrema, lo que representa una realidad no reflejada en los indicadores nacionales. Esto limita la acción del Estado y debilita la asignación de recursos para enfrentar la crisis.
“Más familias son pobres, pero no aparecen en las cifras oficiales”, señala el estudio.
¿Trabajar alcanza?
La fundación cuestiona si el empleo actual es suficiente para salir de la pobreza. Bolivia lidera la informalidad laboral en Sudamérica con un 84,5%, según la OIT. En ciudades predomina el comercio informal, y en el campo, el empleo agropecuario de baja productividad y escasa protección.
Jubileo propone impulsar la formalización con incentivos fiscales, acceso a servicios financieros y simplificación de trámites.
Propuestas de cambio estructural
Para enfrentar de forma efectiva la pobreza, Jubileo plantea una serie de medidas:
- Protección social para sectores vulnerables (mujeres jefas de hogar, personas mayores o con discapacidad).
- Fortalecimiento del sector productivo local.
- Acceso al crédito, sobre todo en regiones rurales y rezagadas.
- Mejora en la educación y conectividad, con becas y apoyo económico para evitar la deserción escolar.
- Finalmente, la institución subraya que Bolivia debe superar el asistencialismo y construir un modelo centrado en las personas, los territorios y la dignidad del trabajo.
