El presidente de YPFB, Yussef Akly, aseguró que la compañía está en “una lucha frontal contra la corrupción” y recordó que, desde que asumieron la gestión, fueron la primera entidad en denunciar hechos irregulares dentro de la empresa. Akly detalló que se investigaron casos en el distrito amazónico, distritos comerciales y el boicot interno de la empresa, incluyendo los casos de Botrading 1 y 2, que operaban como empresas de trading internacional vinculadas a YPFB Refinación.
Según el ejecutivo, Botrading generó más de 800 millones de dólares en transacciones dentro de los contratos de YPFB y contaba con un trato preferente en pagos y licitaciones. Además, en una visita a Paraguay, identificaron 25 millones de dólares en cuentas y fideicomisos que ahora están siendo recuperados. Akly señaló que estos manejos habrían afectado la provisión de crudo y el funcionamiento de la refinería, que actualmente opera al 30% de su capacidad.
En cuanto al caso más reciente, la administración denunció irregularidades en contratos de suministro de aceite vegetal para biodiésel, donde se habrían entregado anticipos por más de 1.000 millones de bolivianos sin garantías suficientes y con un cumplimiento parcial de las entregas. “YPFB Refinación se convirtió en un puente financiero para estructurar estos negocios que beneficiaban directamente al entorno de la familia Arce”, afirmó Akly, quien aseguró que la empresa actúa como víctima en los procesos y busca recuperar los recursos y establecer responsabilidades.
