La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) descubrió un cargamento de 7.2 toneladas de cocaína en el puerto del Callao, uno de los más grandes en la historia del país.
Un operativo en Aduanas, con la participación de canes entrenados, de la división K9, marcó el inicio de las diligencias que terminó con la incautación del material ilegal.
De esta manera, se logró incautar tres contenedores procedentes de Bolivia, con destino a Bélgica. En uno de estos se encontró baldosas con material sintético negro de madera donde estaba la droga estaba camuflada.
El cargamento estaba valorizado en más de 10 millones de dólares para el mercado local; sin embargo, podía alcanzar los 300 millones de dólares en transacciones internacionales.
“Esta acción representa un duro golpe para las economías de las organizaciones internacionales de tráfico ilícito de drogas”, afirmó el director de la Dirección Antidrogas (Dirandro) de la Policía Nacional del Perú (PNP), el general Zenón Loayza.
El operativo ‘Mafia Global Conteiner’ tuvo la participación del Departamento Portuario Antidrogas (Divpad), de la Dirandro; la Brigada de Operaciones Especiales (BOE), de la Sunat; la Administración de Control de Drogas (DEA), de Estados Unidos; además de la cooperación e intercambio de información con agencias de inteligencia de la policía de Bolivia, Bélgica y Países Bajos.
Los agentes tuvieron que trabajar durante cuatro días para separar el material sintético negro contaminado con el alcaloide de cocaína de las baldosas. Cuando se pesó todo el material, se logró obtener 7.297, 16 kilogramos aproximadamente.
El puerto del Callao ya es un punto conocido de paso para las organizaciones criminales. Desde el 2016, ya se conoce que el Perú es uno de los destinos más atractivos de las mafias por su posición estratégica junto al océano pacífico.
(Infobae)
