El exfiscal de Distrito de Santa Cruz Jaime Soliz planteó una reestructuración profunda del Ministerio Público y pidió al fiscal general interino José Armando Urioste actuar con rapidez para modificar la estructura actual de la Fiscalía. Entre sus propuestas, planteó destituir a los aproximadamente 500 fiscales y conformar comisiones especiales para asumir investigaciones como la relacionada con el exfiscal general Roger Mariaca. “Hay que destituir a todos los 500 fiscales que hay”, afirmó.
Soliz consideró que Urioste asumió una tarea compleja al frente del Ministerio Público y valoró su predisposición para impulsar cambios, aunque cuestionó las condiciones en las que debe desarrollar su gestión.
“Bueno, la verdad que he visto en Urioste que tiene mucha predisposición, mucha voluntad, pero lamentablemente es un hombre solo”, sostuvo.
El exfiscal afirmó que, desde su perspectiva, una de las principales dificultades está en la permanencia de funcionarios que estuvieron vinculados con anteriores gestiones. En ese contexto, planteó que se realice una renovación de la estructura fiscal.
“Hay que destituir a todos los 500 fiscales que hay”, reiteró, y agregó que, según su valoración, la mayoría estaría vinculada con la estructura que atribuye a Mariaca.
“Todos los demás son parte de la organización criminal de Mariaca”, afirmó, una acusación que corresponde a su versión sobre la situación interna del Ministerio Público.
Soliz también cuestionó la velocidad con la que avanzan las investigaciones relacionadas con Mariaca y otros casos en Santa Cruz. Consideró que el tiempo es determinante para preservar evidencias y obtener elementos de investigación.
“Las operaciones han pasado hace una semana, y recién una semana después se está allanando la casa de Mariaca”, señaló.
El exfiscal aclaró que, en su criterio, esa demora no necesariamente sería atribuible directamente a Urioste, sino a la estructura de fiscales que permanece en funciones.
“En materia de investigación el tiempo es muy complejo, el tiempo es clave para encontrar evidencias, para encontrar dinero, para encontrar pruebas”, afirmó.
Ante esta situación, Soliz propuso que el fiscal general interino recurra a comisiones especiales mientras se desarrolla una reorganización más amplia del Ministerio Público. Planteó seleccionar abogados con experiencia y convertirlos en fiscales para que puedan asumir investigaciones específicas.
“Yo haría eso. Consigo cinco buenos abogados, abogados de prestigio, y los nombro fiscales inmediatamente, y les doy la tarea de que puedan hacer esa investigación”, explicó.
También propuso crear otros equipos especializados para investigar delitos complejos vinculados con narcotráfico y otros casos de relevancia nacional.
“Y luego formar, pedir a los colegios, especialmente de auditores, y también, no confío mucho en los colegios de abogados, porque se han vuelto esquemas de funcionalidad del MAS”, sostuvo.
En su propuesta de reestructuración, Soliz mencionó de manera específica a las fiscalías antidroga, las unidades anticorrupción, las unidades de investigación de ganancias ilícitas y las áreas de delitos económicos y financieros.
“Esos son todos los primeros, de primera línea, que son de Mariaca”, afirmó, nuevamente como parte de su valoración sobre la estructura que actualmente opera en la Fiscalía.
El exfiscal también planteó que la renovación no debería limitarse a cambiar a algunos fiscales departamentales, sino que debería contemplar mecanismos temporales que permitan intervenir determinadas áreas mientras se selecciona nuevo personal.
“Necesita seleccionar en este momento 50 personas para hacer cinco comisiones de 10 fiscales y con eso tomas todo el país”, explicó.
Según Soliz, las comisiones permitirían acelerar las investigaciones durante el periodo de interinato y evitar que los procesos de reorganización institucional consuman los 90 días de gestión.
“Se necesitan comisiones. Comisiones, comisiones, comisiones armar para determinados momentos, para determinados casos y poder dar respuestas rápidas”, sostuvo.
En otro momento, cuestionó el funcionamiento del Departamento de Análisis del Ministerio Público y afirmó que, desde su perspectiva, existen mecanismos que dificultan la admisión y el avance de las denuncias.
“A ver, mira, la ley dice que toda denuncia debe ser aceptada”, señaló.
Soliz sostuvo además que la Fiscalía debería garantizar atención permanente a la población y recordó que durante su gestión como fiscal de Distrito existía personal de turno para recibir denuncias durante la noche.
“Toda denuncia tiene que ser admitida”, insistió.
También se refirió a los sistemas informáticos utilizados por el Ministerio Público y explicó que tanto el sistema JL como el sistema Roma fueron mecanismos destinados al seguimiento y digitalización de expedientes.
“Estos sistemas son mecanismos para buscar la forma de agilizar los procesos por medio de la digitalización de los expedientes”, explicó.
Según Soliz, estas herramientas permitían digitalizar expedientes, realizar notificaciones, incorporar memoriales y facilitar el acceso a información relacionada con las investigaciones.
Finalmente, el exfiscal pidió a Urioste mantener independencia frente a posibles recomendaciones políticas para la designación de funcionarios y advirtió que las decisiones del actual fiscal general interino serán determinantes para el futuro de la institución.
“Si falla Urioste, le va mal a Bolivia y la Asamblea se habrá aplazado”, afirmó.
Soliz consideró que la situación actual también representa una oportunidad para impulsar cambios en la administración de justicia y sostuvo que, después de la reorganización del Ministerio Público, debería revisarse también la estructura del Tribunal Supremo de Justicia.
