El Gobierno reactivó en Santa Cruz el programa de conversión de micros de diésel a GNV con una primera etapa de 400 unidades, luego de acordar con más de 100 talleres una nueva modalidad de trabajo para agilizar el proceso.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, explicó que el programa ya existía, pero enfrentaba trabas burocráticas que impedían su funcionamiento con normalidad.
“Hoy iniciamos la transformación de 400 unidades de diésel a GNV, es una primera etapa, el transporte urbano ha solicitado 2.000 unidades, vamos a seguir transformando”, señaló Zamora.
La autoridad indicó que el acuerdo alcanzado con los talleres establece la modalidad de “obra vendida”, mediante la cual se busca facilitar la ejecución de las conversiones. Según Zamora, los requisitos ya son conocidos por los transportistas.
“Hubo una reunión con los talleres mecánicos, se acordó con los más de 100 talleres de conversión la modalidad de obra vendida, los requisitos ya los saben los transportistas, pero había trabas para el funcionamiento”, sostuvo.
Zamora afirmó además que la conversión no tendrá un costo directo para los transportistas que accedan al programa, debido a que los recursos provienen de porcentajes de los consumos de carburantes.
“Hay un fondo rotatorio y da un beneficio a todos los que transforman, mientras haya más vehículos transformados a GNV va a haber más platita para llegar al bolsillo de la gente”, manifestó.
El alcalde de Santa Cruz de la Sierra, Manuel Saavedra, señaló que la incorporación inicial de 400 cilindros permite dar continuidad a un proyecto que ya había sido acordado anteriormente, pero con un mecanismo diferente.
“Firmando este convenio con los talleres, los choferes podrán ir desde mañana para la conversión de todas las unidades de diésel a GNV”, afirmó.
Saavedra agregó que el objetivo es avanzar en un proceso que contribuya a mejorar el servicio de transporte urbano, mientras se busca ampliar la cantidad de unidades convertidas.
