El viceministro de Régimen Interior y Policía, Hernán Paredes, anunció este martes que el Gobierno trabaja en una modificación del Decreto Supremo 5676, que elevó de Bs 9,80 a Bs 18 por litro el precio del diésel para los denominados grandes consumidores.
Durante una reunión con productores agropecuarios y sectores sociales de Yapacaní, Santa Cruz, Paredes reconoció que la norma debe ser modificada y sostuvo que el nuevo esquema debe permitir el acceso al combustible a un precio competitivo.
“Yo también lo rechazo. Creo que tiene que haber una modificación para que se permita tener diésel a un precio competitivo”, afirmó.
El viceministro adelantó que la nueva normativa buscará ser más inclusiva y permitirá que un mayor número de sectores pueda importar combustibles, con el objetivo de generar competencia entre proveedores.
La autoridad no precisó cuál sería el nuevo precio del diésel ni estableció una fecha para la aprobación de la modificación.
Además, Paredes planteó medidas para mejorar el abastecimiento en las zonas productivas. Entre ellas, garantizar la provisión de combustible, respaldar el proyecto para instalar una refinería en Yapacaní y agilizar la autorización de una estación de servicio que lleva más de dos años en trámite.
Como parte de las acciones inmediatas, anunció el envío de una o dos cisternas para realizar una prueba de distribución de diésel cerca de los campos de producción.
El suministro estará acompañado de controles para evitar que el combustible sea desviado al narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando.
Paredes también señaló que YPFB debe incrementar el nivel de producción de sus refinerías, que, según explicó, actualmente operan entre el 18% y el 20% de su capacidad.
Las medidas fueron planteadas en medio de la preocupación de los productores de Yapacaní por el impacto del Decreto 5676 sobre sus costos de producción. Los sectores movilizados anunciaron una medida de presión en rechazo al incremento del precio del diésel.
El alcalde de Yapacaní, Juan Ramos Alanís, afirmó que los productores buscan una salida negociada y señaló que un acuerdo con el Gobierno permitiría evitar la medida de presión.
“Nadie quiere bloquear, pero si necesitan hacerlo, lo hacen”, manifestó.
Mientras se desarrolla la negociación, un contingente policial y militar permanece desplegado en la zona para garantizar la transitabilidad de la carretera, en el marco del estado de excepción vigente en el país.
El Gobierno busca así atender las demandas de los productores mediante cambios al esquema de comercialización del diésel, al mismo tiempo que plantea aumentar la oferta de combustible y generar mayores alternativas de importación.
