El vocero presidencial, José Luis Gálvez, afirmó que el Gobierno dejará en manos de la justicia la verificación de los audios atribuidos a distintas autoridades y que circulan en redes sociales. Señaló que las grabaciones no tienen una fuente identificada y que se debe establecer quién las comparte, con qué propósito y si son auténticas.
Consultado sobre la creación de una unidad especializada en cibercrimen por parte de la Fiscalía General del Estado, Gálvez celebró la medida y expresó su expectativa de que contribuya a recuperar la institucionalidad de la justicia.
«Hay una inundación de audios que no tienen fuente, que hay que preguntarse cuál es el propósito con el cual se comparte, quién los comparte y ver si son reales o no y que se verifiquen», manifestó.
Sobre la colaboración del Ejecutivo en las investigaciones, sostuvo que el Gobierno respeta la independencia de poderes y que corresponde al Ministerio Público esclarecer los hechos.
«No hay mucho que nosotros como Ejecutivo podamos hacer para colaborar, salvo lo que hemos dicho desde siempre, respetamos la independencia de poderes y hacemos votos para que la justicia funcione como debe funcionar», indicó.
En otra consulta, sobre si el Viceministerio de Transparencia debería investigar las denuncias relacionadas con el contenido de los audios, en lugar de centrarse en identificar a quienes los filtran o producen, Gálvez señaló que el Gobierno no comentará grabaciones cuya procedencia y autenticidad no estén establecidas.
El vocero enmarcó la difusión de estos audios en el contexto de las acciones gubernamentales contra estructuras criminales y el narcoterrorismo. Afirmó que el Ejecutivo no se referirá a grabaciones que no tengan una fuente identificada y que no hayan sido verificadas por la justicia.
«No nos vamos a referir a audios que no estén con fuente referida y que además sean verificados por la justicia», sostuvo.
Finalmente, señaló que la unidad especializada en cibercrimen anunciada por la Fiscalía deberá contribuir a dar respuesta sobre estos hechos y advirtió que debatir sobre grabaciones sin verificaciones puede derivar en especulaciones y generar confusión.
