En un pronunciamiento público, el vicepresidente del Estado Plurinacional, Edmand Lara Montaño, cuestionó al ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, por lo que considera contradicciones en sus declaraciones respecto al manejo de la subvención a los combustibles y el impacto económico de su eliminación.
Lara reaccionó a recientes afirmaciones del ministro y expresó su preocupación por la coherencia del discurso oficial en torno a la política energética del país.
En su pronunciamiento, el vicepresidente señaló: “No sé si reír por la desfachatez o llorar por Bolivia. Me pregunto: ¿en manos de esa persona está la economía de más de 12 millones de bolivianos?”
El vicepresidente también recordó declaraciones previas atribuidas al ministro, indicando que en diciembre de 2025 habría señalado que el Estado destinaba alrededor de 10 millones de dólares diarios a la subvención de combustibles, recursos que —según esa versión— permitirían financiar áreas como salud, educación e infraestructura.
Sin embargo, Lara cuestionó el cambio de postura del ministro, quien posteriormente habría afirmado que la eliminación de la subvención “no genera recursos adicionales, solo evita gastos”. Sobre ello, el vicepresidente sostuvo que ambas afirmaciones no serían compatibles.
En su pronunciamiento agregó: “El ministro nos mintió. Hay grabaciones y notas de prensa que lo demuestran”, insistiendo en que existe una contradicción en el manejo de la información pública.
Lara también hizo referencia a la situación fiscal del país y a la política de subvención, señalando que el ahorro debe entenderse dentro de la relación entre ingresos y gastos.
En ese sentido afirmó: “Si no existe excedente y, por el contrario, existe deuda, no hay ahorro. Hay déficit”, en alusión a la explicación del Gobierno sobre la eliminación de la subvención mediante el Decreto Supremo 5503.
Asimismo, recordó que se habría generado la expectativa de que la eliminación de la subvención permitiría financiar obras públicas, aunque —según su versión— la situación actual no refleja ese resultado.
El vicepresidente también mencionó la existencia de filas en estaciones de servicio y una deuda estimada en 500 millones de dólares por importación de combustibles.
En el cierre de su pronunciamiento, Lara exigió aclaraciones sobre el destino de los recursos anunciados previamente como ahorro.
“¿Dónde están los recursos que anunciaron como ahorro? ¿Por qué Bolivia debe 500 millones de dólares por la compra de combustibles?”, cuestionó.
Finalmente, pidió transparencia en la gestión económica y sostuvo que la población merece información clara sobre la política energética del país.

