Tras la emisión de un decreto que autoriza la importación de gas natural para la generación propia de energía, representantes del sector empresarial esperan la reglamentación de la norma y advierten sobre la necesidad de garantizar el suministro de este insumo para mantener la producción industrial.
El presidente de la Cámara de Exportadores de Bolivia, Oswaldo Barriga, señaló que las empresas necesitan previsibilidad ante la posibilidad de una crisis energética y la eventual insuficiencia de gas natural en los próximos años.
“No es desconocido para nadie que estamos en una posible crisis energética, que muy probablemente no alcance el gas en los próximos años. Por lo tanto, para el sector industrial lo más importante es tener previsibilidad”, manifestó.
Por su parte, el presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Gonzalo Morales, advirtió sobre las consecuencias que tendría la falta de este recurso para las actividades productivas.
“Lo peor que nos puede pasar, como industrial y como sector productivo, es que las industrias no cuenten con este insumo que es básico para encender maquinaria y poder producir”, alertó.
Anteriormente, analistas del sector hidrocarburífero estimaron que Bolivia podría comenzar a importar gas natural entre 2029 y 2030, en un escenario marcado por la disminución de las reservas y la falta de inversiones para reponerlas.
Barriga consideró que el decreto representa una ayuda, pero no una solución de fondo. Señaló que el sector necesita reglas claras que permitan planificar inversiones y contar con garantías de abastecimiento energético a largo plazo.
“La inversión no se hace para un año, se hace para 15, 20 años, 30 años y esto tiene que venir acompañado con normas que me garanticen el aprovisionamiento energético. Así como tenemos ahora el tema del gas, vamos a poder garantizar si es que importamos o no importamos”, comentó.
Morales indicó que el sector industrial aguardará la reglamentación del decreto para definir una posición más clara sobre su aplicación.
