En medio de una creciente tensión política y social por los bloqueos encabezados por sectores afines a Evo Morales, el presidente Luis Arce Catacora descartó anoche de forma categórica la posibilidad de renunciar a su cargo, argumentando que ello no resolvería los problemas estructurales que enfrenta el país y señalando que el trasfondo de las protestas es la habilitación electoral de Morales.
“El único objetivo de los que piden nuestra renuncia es generar una sucesión presidencial que permita su habilitación como candidato. Eso es inconstitucional”, declaró Arce desde el Hospital Obrero de Cochabamba, donde visitó a policías y médicos heridos en los recientes enfrentamientos.
El Mandatario aseguró que se aplicará una estrategia conjunta entre la Policía y las Fuerzas Armadas para levantar los bloqueos de forma progresiva, evitando represión letal. “Tuvimos un golpe de Estado en 2019 por el capricho de una reelección. No vamos a repetir errores que trajeron luto”, dijo en alusión a las muertes ocurridas en Sacaba y Senkata tras la crisis electoral de ese año.
Los bloqueos, que ya llevan siete días, afectan la provisión de combustibles, alimentos y servicios esenciales, particularmente en el eje central. Arce calificó de “criminales” los cercos en el Trópico de Cochabamba y acusó a Morales de “estrangular la economía nacional” por un interés personal.
Reacciones políticas
En ese mismo departamento, más temprano, tres excandidatos presidenciales —Samuel Doria Medina (Unidad), Jorge Tuto Quiroga (Libre) y Manfred Reyes Villa (Súmate)— firmaron un comunicado conjunto en el que advierten sobre un posible quiebre institucional. El documento de siete puntos exige a los órganos del Estado garantizar el respeto al Estado de derecho y convocar a una cumbre nacional para asegurar las elecciones generales del 17 de agosto.
“Luis Arce nos quitó la gasolina, los dólares y los alimentos. No queremos que Evo Morales nos quite la democracia”, afirmó Doria Medina. A su turno, Reyes Villa subrayó la urgencia de evitar un quiebre democrático. “Hay un personaje que gobernó 14 años y ahora busca evitar el proceso electoral”, señaló.
Tuto Quiroga lamentó los actos de violencia reportados, como ataques a ambulancias y agresiones a personal de salud. “Es inaudito lo que está ocurriendo por el capricho de una persona”, expresó.
Desde el Chapare
En el Trópico de Cochabamba, bastión de Evo Morales, grupos de campesinos advirtieron con masificar los bloqueos si el Gobierno continúa con los operativos de desbloqueo. “Esto es hasta que Lucho Arce se vaya”, afirmó un dirigente evista desde un punto de bloqueo.
Morales, por su parte, declaró que esta semana será “decisiva” y llamó a una movilización nacional, calificando el conflicto como una “batalla entre el pueblo y el imperio”. Aseguró que la lucha no es solo por democracia o combustibles, sino por los recursos naturales.
Llamado al diálogo
El presidente Arce, finalmente, volvió a exigir a la Asamblea Legislativa la aprobación de créditos internacionales que, según dijo, podrían aliviar la crisis económica. “Nos negaron esos créditos por más de dos años. Hoy los que antes los bloqueaban reconocen que teníamos razón”, remarcó.
Reiteró que su Gobierno sigue apostando por el diálogo, pero que no permitirá más violencia. “No se puede seguir poniendo en riesgo la vida de la gente por intereses personales”, concluyó.

