El analista en energía Francesco Záratti afirmó que la crisis por la calidad del combustible en Bolivia tiene su origen en la importación de gasolina de baja calidad y en el incremento de la mezcla de etanol, factores que habrían derivado en fallas en miles de vehículos en el país.
Según explicó, el problema se remonta a la compra de combustible en condiciones desfavorables: “el problema está con la gasolina importada, y fue importada cuando no había dinero, entonces se compraba barato”, lo que, a su juicio, derivó en efectos posteriores en el rendimiento de los motores.
Záratti indicó que esta gasolina de bajo octanaje fue sometida a procesos para elevar su calidad, lo que generó mayores complicaciones: “para subir el octanaje tuvieron que ponerle más alcohol y de ahí empiezan los problemas”.
Asimismo, recordó que el incremento en la mezcla de etanol también incidió en la situación: “los constructores de coches ponen límite entre 7 y 10 por ciento… aquí se ha llegado al 12 %”.
Záratti señaló que este incremento respondió también a presiones del sector productivo: “por presión de los ingenios… se ha llegado al 12%”, lo que habría agravado los efectos en los motores.
Asimismo, indicó que estos problemas no fueron denunciados oportunamente. Según dijo, “ni siquiera los importadores de autos se atrevían a denunciarlo por las amenazas”, lo que habría impedido alertar a tiempo sobre las fallas en los vehículos.
Finalmente, sostuvo que la solución pasa por corregir el problema desde su origen y garantizar combustible de calidad: “el problema está en la raíz”, enfatizó.

