El abogado del excomandante afirmó que Sokol decidió dejar el cargo para defenderse de las denuncias fuera de la institución y sostuvo que grupos de poder vinculados a hechos irregulares habrían impulsado una “guerra sucia” en su contra.
El abogado Abel Loma, quien ejerce la defensa legal del ahora excomandante de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, afirmó que la renuncia del general responde al cierre de un ciclo en su carrera y a los ataques que, según su versión, recibió durante los más de nueve meses que estuvo al frente de la institución.
En entrevista con “De Primera Mano”, Loma sostuvo que Sokol considera que no existen elementos probatorios contundentes que lo vinculen con hechos irregulares o de corrupción y que decidió dejar el cargo para poder defenderse desde fuera de la institución.
“El general Sokol decide de manera voluntaria poner un fin a este cargo de comandante general y un fin a su carrera policial para que se pueda defender en el llano”, afirmó.
Según el abogado, durante su gestión Sokol intentó combatir estructuras de corrupción dentro de la Policía, entre ellas el tráfico de cargos y destinos. También destacó acciones como la intervención de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico y la eliminación de las comisarías de Tránsito.
Loma aseguró que esas medidas habrían generado resistencia de grupos internos. “Cuando se trata de tocar esos grupos de poder dedicados a la corrupción, a los vínculos con narcotráfico y a otros ilícitos penales, proceden a autodefenderse”, señaló.
El abogado sostuvo que, a partir de esa situación, se habría generado una “guerra sucia” contra Sokol mediante denuncias, audios y cuestionamientos públicos.
“Han empezado a generar una serie de denuncias, estos audios que salen, el denominado grupo Golden, descontextualizando una conversación de un comandante”, afirmó.
Sobre las denuncias relacionadas con el supuesto pago de dos millones de dólares para cambiar al comandante general y las presuntas recaudaciones millonarias dentro de la institución, Loma señaló que existe una pugna de poder histórica dentro de la Policía y cuestionó que las investigaciones puedan terminar concentrándose únicamente en Sokol.
Respecto a los audios que originaron parte de la polémica, explicó que las declaraciones de Sokol fueron realizadas durante una charla de doctrina policial ante oficiales que cursaban un posgrado.
Según su versión, el entonces comandante comentó que había recibido información sobre un supuesto grupo denominado Golden que estaría recaudando dinero para conseguir su salida.
“Esta información no clasificada, no respaldada, que llega como un chisme al despacho del comandante, pues lógicamente es eso, es un chisme”, afirmó.
Loma reconoció que Sokol pudo haber cometido una “ingenuidad” al hablar de estos temas delante de oficiales superiores, pero negó que esas declaraciones constituyan una prueba de que el excomandante hubiera participado o protegido actos de corrupción.
En ese contexto, también sostuvo que la corrupción y los vínculos con el narcotráfico dentro de la Policía constituyen problemas que requieren una investigación más amplia y no pueden atribuirse exclusivamente a una autoridad.
“El narcotráfico ha permeado la Policía Boliviana”, señaló Loma, atribuyendo esa afirmación al propio excomandante Sokol.
Sobre el audio difundido por el vicepresidente Edman Lara, en el que supuestamente se involucraría a la primera dama y a Fernando Cerimedo y se mencionaría la salida de Sokol, el abogado pidió verificar primero su autenticidad.
“Para que sea de relevancia penal, pues no podemos agarrar un audio libremente de algún lugar y decir es una conversación entre Cerimedo y la esposa o la primera dama de nuestro país”, sostuvo.
Loma explicó que, para realizar un peritaje de audio con valor procesal, se debería contar con el dispositivo original en el que fue grabado y cuestionó que se pretenda iniciar investigaciones únicamente a partir de archivos secundarios.
“No sé si el vicepresidente conoce esta parte procesal y pericial del proceso penal, o lo único que busca es involucrar a más actores políticos mediáticamente”, afirmó.
Sobre el nuevo comandante general de la Policía, Adrián Javier Álvarez Arismendi, Loma destacó que pertenece a la promoción 1994 de la Academia Nacional de Policías y afirmó que, según la información que maneja, fue el primero de su curso.
Sin embargo, reconoció que existen cuestionamientos sobre una supuesta cercanía del nuevo jefe policial con el excomandante y exviceministro Johnny Aguilera.
Loma sostuvo que Álvarez Arismendi tendrá que demostrar con su gestión si está dispuesto a dar continuidad a las medidas contra la corrupción impulsadas durante la gestión de Sokol.
“El coronel Álvarez con su trabajo nos demostrará que está a la altura de ser primero de su curso, que está a la altura de ser el nuevo comandante general”, afirmó.
Finalmente, el abogado señaló que la Policía necesita una transformación integral y que la lucha contra la corrupción no puede depender únicamente de quien ocupa el cargo de comandante general.
A su criterio, se requieren cambios en la Ley Orgánica de la Policía, las normas disciplinarias, el sistema de carrera y la normativa para el ascenso a generales, además de una decisión política e institucional para modificar las estructuras de la institución.
