El presidente Rodrigo Paz aseguró que el intento de desestabilización registrado en Bolivia trascendió el ámbito nacional y estuvo vinculado con actores externos y organizaciones relacionadas con actividades ilícitas.
El mandatario sostuvo que los hechos no constituyeron únicamente un problema interno, sino una amenaza para la región debido a la presencia de redes vinculadas al narcotráfico, el narcoterrorismo y el financiamiento ilícito.
«No es un problema sólo de Bolivia», afirmó.
Paz indicó que reportes del sistema de inteligencia establecieron que gran parte de la actividad desarrollada en redes sociales durante la crisis se originó fuera del país.
«La mayor parte del ataque que se generó a través de las redes venían unos de Europa, otros del norte del continente y otros del sur del continente», señaló.
Asimismo, agradeció el respaldo brindado por Paraguay y por otros países de la región, entre ellos Chile, Argentina, Brasil, Ecuador y Perú, que colaboraron con apoyo logístico y material, incluido el puente aéreo que permitió mantener la conexión entre Santa Cruz y La Paz durante el conflicto.
El mandatario afirmó que la defensa de la democracia requiere una respuesta conjunta de los países sudamericanos frente a los procesos de desestabilización.
