La Central Obrera Regional (COR) de El Alto expresó su rechazo a los bloqueos impulsados por la Central Obrera Boliviana (COB) y aseguró que las medidas de presión han generado graves perjuicios económicos para las familias trabajadoras. Su ejecutivo, Marcelo Mayta, pidió priorizar el diálogo y afirmó que la población alteña quiere retomar sus actividades laborales.
La Central Obrera Regional (COR) de El Alto marcó distancia de los bloqueos promovidos por la Central Obrera Boliviana (COB) y manifestó su desacuerdo con la continuidad de las medidas de presión, al considerar que han provocado perjuicios económicos para los trabajadores y las organizaciones sociales.
El ejecutivo de la COR, Marcelo Mayta, afirmó que la organización alteña decidió no acatar los bloqueos debido a las consecuencias que éstos han generado sobre la economía de las familias que dependen de ingresos diarios.
“Voy a ser muy sincero como Central Obrera Regional de El Alto. Estos bloqueos han generado un daño económico a todas las familias de la ciudad de El Alto”, sostuvo el dirigente.
Mayta señaló que, tras más de 40 días de conflicto, los principales afectados han sido los sectores sociales, que enfrentaron dificultades para desarrollar sus actividades económicas y cubrir sus necesidades básicas.
“¿Qué hemos ganado o qué ha ganado el Gobierno? Los únicos que hemos perdido son las organizaciones sociales”, afirmó.
Según explicó, muchas familias vinculadas a las organizaciones de base no pudieron generar recursos suficientes durante las semanas de movilización debido a las restricciones en la circulación y a la paralización de distintas actividades económicas.
“Tenemos nuestras bases sociales que no pudieron llevar economía, no pudieron llevar la canasta familiar a sus hogares”, lamentó.
En ese contexto, el dirigente exhortó al máximo ejecutivo de la COB, Mario Argollo, a priorizar el diálogo con el Gobierno nacional como vía para canalizar las demandas de los sectores movilizados y encontrar una salida al conflicto.
“Lamento que el señor Argollo se haya prestado al juego del hambre, porque hoy por hoy la reacción de los mismos ciudadanos es ese, el repudio a la dirigencia que ha bloqueado hasta el día, hasta este momento”, manifestó.
Mayta sostuvo que las reivindicaciones sociales pueden ser planteadas mediante mecanismos de negociación y recordó que la propia COR de El Alto recurrió anteriormente al diálogo para gestionar demandas ante las autoridades nacionales.
Asimismo, expresó preocupación por el impacto que los bloqueos continúan generando sobre la actividad económica de la ciudad alteña y pidió el cese de las medidas de presión.
“¡Carajo, que ya no nos perjudiquen! Queremos trabajar, ¡El Alto quiere trabajar! Ellos tienen que ir al diálogo, les guste o no les guste”, enfatizó.
Las declaraciones se producen en medio de un conflicto que se prolonga desde hace varias semanas y que aún no encuentra una solución definitiva. Hasta el momento, los intentos de acercamiento entre el Gobierno y distintos sectores movilizados no han logrado consolidar un acuerdo que permita poner fin a las protestas y a los bloqueos de carreteras.
La continuidad de las medidas de presión mantiene afectaciones en el abastecimiento, el transporte y la actividad económica en diversas regiones del país.
