El abogado, economista y exsenador Eduardo Maldonado advirtió que Bolivia atraviesa un escenario de alta conflictividad social y política que, a su criterio, podría poner en riesgo la estabilidad democrática y la institucionalidad del país.
Durante su participación en el programa “De Primera Mano”, el jurista expresó su solidaridad con las regiones afectadas por bloqueos y escasez de productos, señalando que el país enfrenta un “cerco” que ya supera varias semanas y que estaría generando desabastecimiento, dificultades de transporte y afectaciones en distintos sectores.
En su análisis, Maldonado sostuvo que el origen del conflicto no se limita a factores sociales o económicos, sino que existirían intereses más profundos vinculados al crimen organizado internacional.
“Lo que está sucediendo en Bolivia es que el crimen organizado internacional, me refiero al narcotráfico, está jugando su estrategia de sobrevivencia”, afirmó, al señalar que el país podría estar siendo utilizado como plataforma para actividades ilícitas regionales.
El exsenador vinculó este escenario con recientes acciones del Estado contra redes del narcotráfico, lo que —según su criterio— habría intensificado las tensiones internas.
Asimismo, advirtió que algunas demandas sociales habrían derivado en exigencias de carácter político, incluyendo pedidos de renuncia presidencial, lo que consideró un punto de quiebre en el debate nacional.
“Ya no estamos ante una agenda económica y social que se puede dialogar… estamos ante una agenda evidentemente política”, señaló, al advertir que el Estado debería activar los mecanismos constitucionales previstos para escenarios de convulsión.
Maldonado también sostuvo que la situación actual involucra a sectores organizados que estarían actuando con fines desestabilizadores, y alertó sobre la posibilidad de que la institucionalidad sea rebasada si no se controlan los hechos de violencia.
En otro momento, afirmó que una eventual renuncia presidencial no resolvería la crisis, sino que podría agravarla. “Sería la capitulación del Estado de derecho”, dijo, al advertir que el país ingresaría en un escenario de mayor tensión política y social.
El analista consideró además que la democracia se encuentra en riesgo en contextos de alta conflictividad, y citó distintos conceptos de teoría política para explicar los peligros de los sistemas frágiles frente a la polarización y el debilitamiento institucional.
Consultado sobre el rol de los derechos humanos en el contexto de bloqueos, Maldonado señaló que las garantías constitucionales deben aplicarse de forma equitativa, aunque advirtió que el bloqueo de caminos no constituye un derecho reconocido y que puede afectar derechos fundamentales como la libre circulación, el acceso a alimentos y servicios de salud.
“Todos somos iguales ante la ley”, afirmó, al sostener que las medidas de presión no pueden vulnerar derechos de terceros ni afectar el funcionamiento del país.
Finalmente, hizo un llamado a las bases de las organizaciones sociales a evaluar el accionar de sus dirigencias, e insistió en que la salida a la crisis debe darse por vías democráticas, particularmente mediante el voto.
“La democracia nos ha costado sangre… si el gobierno entró por votos, debe salir por votos”, concluyó.
