El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, informó oficialmente el retorno de la Administración para el Control de Drogas (DEA) a territorio boliviano. Señaló que esta decisión forma parte de una estrategia de cooperación internacional que también involucra a organismos de inteligencia de la Unión Europea, con el objetivo de fortalecer el trabajo conjunto contra el narcotráfico y mejorar la coordinación con países vecinos.
La autoridad explicó que la nueva política apunta a reconectar a la Policía Boliviana con agencias extranjeras para optimizar el intercambio de información estratégica y tecnológica. Destacó que la coordinación regional es uno de los puntos más sensibles de la actual gestión, en busca de desarticular organizaciones criminales transnacionales que operan en la región.
Oviedo también informó que las incautaciones de droga superan las siete toneladas y que ahora los operativos en laboratorios de cristalización incluyen la aprehensión de implicados. Indicó que estos procedimientos, ejecutados principalmente en la zona del Chapare, buscan marcar una mayor efectividad en la lucha contra el tráfico de sustancias controladas.

