Al menos cuatro movilizaciones están previstas para este miércoles en las ciudades de La Paz y El Alto, protagonizadas por diversos sectores que expresan su descontento frente a la crisis política y económica que atraviesa el país. Las marchas incluyen reclamos sociales, médicos, laborales y políticos.
En la ciudad de La Paz, se prevé que las movilizaciones inicien a partir de las 09:00 desde el Cementerio General, rumbo al centro paceño y con intención de llegar a la plaza Murillo. La Central de Trabajadores de Bolivia (CTB) encabeza una de estas protestas, denunciando el aumento del costo de vida, la escasez de combustible, la falta de medicamentos y la alta cotización del dólar.
“Nos preocupa la falta de circulante, ya que los gremiales no tienen mercadería para vender ni hay dinero para comprar”, señala la convocatoria de la CTB, que responsabiliza a la crisis de divisas por el deterioro de la economía popular.
Por su parte, el Sindicato de Ramas Médicas de Salud Pública (SIRMES) marcha exigiendo equipamiento en anestesiología para el Hospital del Niño, dotación de medicamentos y respuesta ante la escasez de insumos básicos como arroz y aceite.
Una tercera movilización estará protagonizada por simpatizantes del expresidente Evo Morales, quienes se concentrarán a las 10:00 en cercanías de la Cervecería Boliviana Nacional. El grupo exige que se habilite a Morales como candidato presidencial para las elecciones de agosto, pese a que su postulación ha sido rechazada y el partido que respalda su aspiración, PAN-Bol, aún tiene cancelada su personería jurídica.
Mientras tanto, en la ciudad de El Alto, la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) del distrito 7 anunció una protesta desde el puente Distribuidor, con el objetivo de cercar el edificio de la Alcaldía (Jacha Uta). El reclamo se centra en el presunto incumplimiento de compromisos y la exigencia de incorporar proyectos en el presupuesto reformulado.
En respuesta a las múltiples movilizaciones, la Policía mantiene resguardo en puntos estratégicos como las plazas Murillo y Abaroa, con el fin de prevenir enfrentamientos o disturbios, especialmente en las marchas convocadas por sectores afines al exmandatario.
Las protestas reflejan el creciente clima de tensión social en Bolivia, marcado por demandas acumuladas, incertidumbre electoral y una economía debilitada.
