La senadora de Alianza Libre, Tomasa Yarhui, expresó su preocupación por los distintos focos de conflicto en el país y advirtió que Bolivia “está a punto de entrar en convulsión”, por lo que pidió al Gobierno retomar de manera inmediata las mesas de diálogo con los sectores movilizados.
La legisladora señaló que actualmente existen “dos tipos de movilizaciones” en el país. Por un lado, mencionó las demandas “legítimas y legales” de sectores sociales, campesinos e indígenas, relacionadas con incrementos salariales, necesidades productivas y otras reivindicaciones históricas. Por otro, alertó sobre marchas “políticas” que buscan “desestabilizar” al Gobierno y “dar un duro golpe a la democracia”.
Yarhui afirmó que el Ejecutivo debe “saber discernir” entre ambos escenarios y actuar de forma diferenciada. “El pedir la renuncia de un gobierno no es una demanda”, sostuvo, al referirse a movilizaciones que exigen la salida del presidente Rodrigo Paz.
La senadora consideró que el Gobierno debe enviar señales claras y cuestionó la falta de presencia de ministros en espacios de negociación. “No veo a ministros que realmente salgan en los medios, llamen al diálogo y se sienten por sectores”, manifestó.
Asimismo, remarcó que las demandas sociales deben ser atendidas antes de que escalen. “Cuando tú escuchas y cuando te sientas y les explicas, llega siempre a un acuerdo”, afirmó, al señalar que muchas peticiones provienen de años anteriores y requieren atención permanente.
Yarhui también expresó preocupación por los efectos de los bloqueos y hechos de violencia, especialmente por la falta de ingreso de alimentos, medicamentos y oxígeno a la ciudad de La Paz. “La violencia trae más reacción de más violencia y eso es lo que debemos cortar a tiempo”, indicó.
En ese marco, pidió al Gobierno actuar rápidamente para evitar una mayor convulsión social y sostuvo que el Ministerio de Gobierno debe identificar a los grupos que impulsan hechos violentos y determinar “quién financia” esas movilizaciones.
La legisladora aseguró que la bancada de Libre, que cuenta con 39 diputados y 12 senadores, está dispuesta a colaborar desde la Asamblea Legislativa en iniciativas orientadas a la pacificación del país, incluyendo la aprobación, modificación o derogación de normas “siempre en el marco de la ley”.
Finalmente, reiteró que el presidente y el vicepresidente fueron elegidos hace seis meses y deben cumplir el mandato constitucional de cinco años. “Nos guste o no, tenemos un gobierno, tenemos un presidente y un vicepresidente”, afirmó.
