El experto en temas penitenciarios Ramiro Llanos afirmó que los problemas estructurales del sistema carcelario boliviano no podrán resolverse mientras la Policía continúe administrando los recintos penitenciarios y propuso que esa función sea asumida por personal civil especializado.
Durante una entrevista en el programa De Primera Mano, Llanos sostuvo que los recientes hechos registrados en la cárcel de San Pedro, donde se difundieron imágenes de una fiesta al interior del penal, reflejan una problemática que, según dijo, se repite desde hace décadas.
“Mientras la Policía esté en las cárceles, siempre va a haber eso. Son 40 años que reclamo que la administración debe ser civil”, afirmó.
El especialista aseguró que los efectivos policiales cumplen una labor fundamental en las calles, pero consideró que no cuentan con la formación necesaria para administrar centros penitenciarios.
“La Policía son nuestros héroes en las calles, pero en cárceles no. No han sido formados para eso, no les instruyen para administrar cárceles”, señaló.
Llanos atribuyó la falta de cambios a la ausencia de decisiones políticas y sostuvo que la responsabilidad recae tanto en el Gobierno como en la Asamblea Legislativa.
“La responsabilidad está en los legisladores. Ellos cambian las leyes. Esperemos que esta nueva Asamblea se atreva a cambiar la normativa; de lo contrario vamos a seguir en lo mismo”, manifestó.
El experto recordó que existen proyectos de reforma elaborados desde hace varios años, entre ellos una nueva Ley de Ejecución Penal, el uso de manillas electrónicas, medidas de indulto y la construcción de nuevos recintos penitenciarios.
“Todo está estudiado en cárceles. Todo está hecho, pero falta el valor de los senadores y diputados; falta el valor del Presidente para tomar una decisión”, afirmó.
Llanos también propuso que psicólogos, educadores, trabajadores sociales, médicos y otros profesionales especializados asuman la administración interna de los penales, mientras que la Policía se limite al control perimetral y externo.
Asimismo, advirtió que el actual sistema favorece la reincidencia delictiva y aseguró que siete de cada diez privados de libertad vuelven a cometer delitos tras recuperar su libertad.
“El 71% de los internos sale y vuelve a delinquir porque no lo rehabilitamos. Tenemos que cambiar el sistema para evitar más robos, violaciones y muertes”, enfatizó.
Finalmente, exhortó a las nuevas autoridades nacionales a priorizar una reforma penitenciaria integral y sostuvo que el debate no puede seguir postergándose.
“La vida de las personas siempre es urgente. Se puede hacer, tenemos proyectos, profesionales y alternativas. Lo que falta es decisión para cambiar las cárceles de Bolivia”, concluyó.
