Jaime Solís, abogado y exfiscal de Distrito de Santa Cruz, advirtió que el narcotráfico está profundamente infiltrado en Bolivia. Según Solís, los grupos de inteligencia de la FELCN “están totalmente penetrados y al servicio del narcotráfico” y señaló que la detención de figuras como Marset y Mapaya no asegura un cambio real, ya que “ya Marset tiene su reemplazo”.
El especialista criticó las condiciones de las cárceles para delincuentes de alta peligrosidad, describiendo que en Palma Sola “tienen suite, televisores gigantes y un churrasquero que todo el día hace churrasco”. Para combatir efectivamente el narcotráfico, Solís planteó la necesidad de “cambiar toda la FELCN, poner un militar o ciudadano civil al mando, revisar a los fiscales y tener jueces especiales en materia de lucha contra las drogas”.
Sobre los bienes incautados, el abogado denunció corrupción y falta de control: “Bienes incautados es una isla de ladrones… en cuanto se llevaron el vehículo, ya están haciendo la transferencia a otra persona”. Advirtió que sin reformas profundas en la Policía, el Ministerio Público y el Poder Judicial, “Bolivia va a continuar siendo un paraíso de los narcotraficantes en toda América”.
