El ala evista del Movimiento al Socialismo (MAS) rechazó la posibilidad de conformar un bloque único que represente al socialismo, desmarcándose del llamado a la unidad realizado por el presidente del Estado, Luis Arce.
Dieter Mendoza, vocero del sector cercano a Evo Morales, fue enfático al señalar que no existe ninguna posibilidad de reconciliación con quienes consideran responsables de una fractura interna. “No nos vamos a unir con traidores”, declaró, ratificando la postura de distanciamiento con el actual Gobierno.
Este rechazo profundiza la división en el partido oficialista, en un contexto electoral donde el fraccionamiento del voto de izquierda podría debilitar su presencia en las urnas.
