Fernando Aramayo señaló que los créditos de organismos multilaterales buscan reactivar la economía, diversificar la producción y atender las necesidades de los sectores más vulnerables.
El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, afirmó que el préstamo de 2.500 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI) para Bolivia se encuentra en ciernes y aseguró que los recientes créditos aprobados por organismos internacionales reflejan la confianza de la comunidad financiera en el país.
El canciller explicó que los recursos gestionados por el Gobierno del presidente Rodrigo Paz tienen como objetivo redinamizar y diversificar la economía, además de financiar programas orientados a atender las necesidades de los sectores más vulnerables.
«Bolivia ha estado postergada durante 20 años de los mercados de capitales y fruto de ello es este gran desafío de poder generar prosperidad, justicia social, atender la agenda urgente de empleo, educación y salud, pero también darle prosperidad a la gente», afirmó.
Aramayo destacó que, en los últimos días, la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) confirmaron nuevos créditos para Bolivia, lo que, a su juicio, evidencia el respaldo de los organismos internacionales.
«Los organismos de financiamiento bilateral, multilateral y la banca de desarrollo confían en el país a pesar de los 53 días de bloqueo», señaló.
Asimismo, sostuvo que esta confianza responde al desempeño económico del país y consideró que representa una señal positiva para el acceso a financiamiento internacional.
«Esta es una buena noticia, porque significa que estos mercados, que se mueven de forma racional a partir del comportamiento económico, están dando muestra de confianza en el comportamiento que tiene la economía boliviana», concluyó.
