Nueve años después del asalto armado a la joyería Eurochronos, que dejó cinco personas muertas, la Justicia emitió un mandamiento de condena contra el policía Edgar Huanquiri Quispe y ordenó su captura para que cumpla su sentencia en Palmasola. Paralelamente, se reanudó el juicio oral contra otros cuatro uniformados acusados por los hechos registrados el 13 de julio de 2017.
El asalto ocurrió la mañana del 13 de julio de 2017, cuando un grupo de delincuentes armados ingresó a la joyería Eurochronos, ubicada en el primer anillo, cerca del estadio Tahuichi Aguilera, y tomó como rehenes a trabajadores del establecimiento, entre ellos la gerente administrativa Ana Lorena Tórrez Torrico.
Durante el operativo policial, los asaltantes utilizaron a Tórrez como escudo para intentar escapar. La mujer murió durante el intercambio de disparos. También fallecieron el teniente Juan Carlos Gutiérrez y tres de los delincuentes.
Informes periciales establecieron que durante el operativo existió un uso irracional de armas de fuego y que se produjo una demora en la atención de las víctimas.
En el proceso inicial, la Fiscalía llevó a juicio a seis policías por delitos de homicidio, tentativa de homicidio y lesiones graves. El Tribunal condenó a Roberth Gabriel Ruiz Medina a 10 años de cárcel y a Edgar Huanquiri Quispe a seis años y seis meses, por tentativa de homicidio y lesiones graves.
En esa primera etapa también fueron absueltos el entonces director de la Felcc, Gonzalo Medina, y otros tres uniformados. Sin embargo, el Tribunal Supremo de Justicia revocó y anuló el fallo y dispuso la realización de un nuevo juicio oral para los policías que habían sido absueltos.
Ahora, los jueces del Tribunal Cuarto de Sentencia emitieron el mandamiento de condena contra Edgar Huanquiri. El documento dispone que la Policía ejecute su captura y lo entregue en el penal de Palmasola para que cumpla la sentencia.
Huanquiri fue señalado de haber disparado contra Erick Peña, funcionario de Eurochronos que se encontraba en el piso solicitando auxilio.
La abogada de las víctimas, Raquel Guerrero, señaló que Peña continúa con un proyectil alojado en su cuerpo debido al riesgo que representa una intervención quirúrgica para retirarlo.
Mientras tanto, se desarrolla un nuevo juicio oral contra Gonzalo Medina, Jorge Silva, Roberto Gabriel Ruiz Medina y Ricardo Salas. Este último fue señalado durante las investigaciones como quien habría disparado y causado la muerte de Ana Lorena Tórrez.
La audiencia se reanudó ayer, pero fue suspendida hasta el 28 de octubre.
Guerrero cuestionó que algunos de los policías involucrados continúen en libertad y ejerciendo funciones dentro de la institución policial. Mencionó específicamente a Ricardo Salas, quien actualmente ocupa el cargo de jefe del Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia de la Felcc.
La abogada también recordó que Roxana Torrico, madre de Ana Lorena Tórrez, falleció durante la pandemia de Covid-19 sin conocer una resolución definitiva sobre el caso de su hija.
