El ministro de Justicia, Ernesto Justiniano, afirmó que Bolivia debe fortalecer la lucha contra el narcotráfico, el narcoterrorismo y las redes criminales transnacionales mediante una estrategia coordinada con otros países de la región.
A través de sus redes sociales, la autoridad señaló que estas organizaciones no deben ser consideradas actores sociales ni interlocutores políticos, sino estructuras criminales que generan violencia, corrupción y disputas por el control territorial.
Las declaraciones fueron realizadas tras su participación en el Foro A3C, desarrollado en Panamá, donde ministros, jefes de defensa y autoridades de seguridad de distintos países abordaron la lucha contra las redes criminales transnacionales.
Justiniano sostuvo que la respuesta de los países no puede limitarse a declaraciones o acciones aisladas y planteó avanzar hacia una campaña sostenida, con planes de acción, grupos de trabajo, responsabilidades definidas, plazos y evaluación de resultados.
El ministro también señaló que el crimen organizado debe ser entendido como un fenómeno regional, debido a que las organizaciones criminales articulan rutas, logística, financiamiento ilícito, corrupción, tecnología y violencia más allá de las fronteras.
Para Bolivia, planteó fortalecer el control de fronteras, el espacio aéreo y los ríos, además de mejorar la inteligencia financiera y la ciberdefensa. También propuso reforzar la supervisión y trazabilidad de sustancias controladas y precursores, así como revisar el marco normativo para mejorar la capacidad de respuesta del Estado.
“No se puede enfrentar a mafias transnacionales con instituciones aisladas ni con herramientas del pasado. Necesitamos más inteligencia, más tecnología, más interoperabilidad, más cooperación y más decisión”, afirmó.
Justiniano remarcó que Bolivia apuesta por una cooperación práctica para compartir información, fortalecer capacidades y medir resultados frente al crimen organizado.
“Los narcos deben saberlo: Bolivia no será tierra libre para las mafias”, concluyó.
