El exsenador Eduardo Maldonado advirtió que el caso que involucra al consultor argentino Fernando Cerimedo y a Nadia Veller podría convertirse en una crisis de Estado para el gobierno de Rodrigo Paz, especialmente si se confirman con pruebas las acusaciones de presunta corrupción que alcanzan al entorno familiar del mandatario.
En entrevista con el programa “De Primera Mano”, Maldonado señaló que el caso no puede ser reducido a un problema de pareja, debido a las consecuencias políticas que ya genera y a las denuncias que vinculan a Cerimedo con círculos cercanos al poder.
“Lo que pudo haber sido un tema de pareja, así se tratase de un hombre de las esferas del poder, resulta que tiene innegables consecuencias políticas”, afirmó.
El exsenador planteó dos posibles escenarios frente a las acusaciones realizadas por Veller. Explicó que, si finalmente no existen pruebas suficientes para demostrar una participación del entorno familiar del presidente en hechos de corrupción, la hipótesis quedaría descartada, aunque el Gobierno ya estaría políticamente afectado.
“Se cae la hipótesis y finalmente el gobierno de Paz Pereira sobrevive, pero ya está afectado seriamente”, sostuvo.
Sin embargo, consideró que el escenario sería mucho más grave si aparecen elementos que respalden las acusaciones.
“Y vayamos por otra hipótesis, de que hayan pruebas. Esto sería terrible, porque prácticamente sería un jaque mate al poder”, advirtió.
Maldonado hizo referencia a las denuncias sobre una presunta intermediación en la comercialización de hidrocarburos y planteó que, de comprobarse la existencia de un esquema de comisiones que involucrara al entorno del actual Gobierno, corresponderían decisiones inmediatas.
“Esto necesitaría inmediata destitución, un mínimo de actuación del sistema político respecto a esto”, afirmó.
También cuestionó la respuesta del Ejecutivo frente al caso y consideró que el Gobierno debe transparentar lo ocurrido, en lugar de minimizar las denuncias.
“Hay muchas interrogantes y pocas respuestas desde el órgano ejecutivo”, señaló.
Según Maldonado, entre las preguntas que deben ser respondidas están el origen de los recursos investigados, el circuito financiero denunciado y la posible existencia de una estructura de intermediación vinculada a la comercialización de hidrocarburos.
“¿Quiénes están implicados en ello? Pero además, ¿de dónde provienen esos recursos?”, cuestionó.
El exsenador sostuvo que el presidente Rodrigo Paz debe asumir una posición clara y permitir que las investigaciones avancen hasta establecer responsabilidades.
“Si el presidente en las próximas horas no toma decisiones claras, porque se le está acabando el oxígeno político al poder”, afirmó.
Maldonado también vinculó el caso con el contexto general que atraviesa Bolivia y advirtió que el país enfrenta una crisis económica, política y social, marcada por conflictos institucionales, anuncios de movilizaciones y una creciente falta de confianza en las autoridades.
En ese contexto, consideró que una nueva ola de bloqueos sería especialmente perjudicial para la población, después de los 53 días de paralización que afectaron al país.
Además, cuestionó la demora del Gobierno y de la Asamblea Legislativa para avanzar en reformas estructurales y alcanzar acuerdos políticos que permitan enfrentar la crisis.
“Sobran políticos de campaña, de discurso fácil, pero lo que no tenemos son estadistas que estén a la altura de encarar los desafíos de esta y las próximas generaciones”, afirmó.
