El Gobierno prevé presentar hasta noviembre la nueva Marca País como parte del Plan Maestro de Turismo, una estrategia que busca reposicionar la imagen de Bolivia en el exterior y recuperar la confianza de los visitantes, luego de las pérdidas y cancelaciones ocasionadas por los 53 días de bloqueos registrados entre mayo y junio.
La futura Marca País no será únicamente una identidad visual para promocionar destinos turísticos, sino una estrategia integral orientada a fortalecer la reputación internacional de Bolivia y reactivar el sector tras la crisis provocada por los bloqueos de caminos.
El viceministro de Fomento al Turismo Sostenible, Andrés Aramayo, explicó que el principal objetivo es mejorar la percepción del país en el exterior mediante un trabajo conjunto entre el Gobierno, las regiones y el sector privado.
La iniciativa forma parte del Plan Maestro de Turismo y su presentación, inicialmente prevista para agosto, fue reprogramada para noviembre con el fin de incorporar a las nuevas autoridades subnacionales que asumieron funciones en mayo.
La necesidad de impulsar esta estrategia surge luego de que los bloqueos afectaran gravemente a la actividad turística. Según datos de la Mesa de Turismo, las medidas de presión ocasionaron pérdidas por Bs 2.926 millones, frustraron ingresos proyectados por 102 millones de dólares y dejaron sin trabajo temporal a cerca de 32.000 prestadores de servicios, entre guías, conductores y personal operativo.
Además, operadores turísticos reportaron la suspensión de viajes internacionales previstos para los próximos meses debido a la incertidumbre generada por el conflicto.
Como parte del proceso de construcción de la Marca País, se realizaron estudios sobre la percepción de Bolivia dentro y fuera del país, además de 18 talleres con alrededor de 2.000 participantes de 47 municipios. También se conformó un comité de curaduría integrado por cuatro estudios bolivianos de diseño que trabajan en una propuesta conjunta.
El Plan Maestro de Turismo contempla cuatro ejes principales: recuperar la confianza internacional, facilitar el acceso a financiamiento para el sector, proteger el empleo e implementar incentivos tributarios para promover la reactivación de la actividad turística.
