Durante la presentación, Blanco señaló que Bolivia tiene una matriz energética con una alta dependencia de los combustibles fósiles. “Hay una vulnerabilidad, por lo tanto, de la soberanía energética y hay limitación en el desarrollo de nuevas tecnologías”, manifestó al explicar las razones para impulsar la Ley de Fomento a las Energías Verdes.
La propuesta contempla una certificación para proyectos de energías renovables que les permita acceder a financiamiento nacional e internacional. Según el ministro, “todos los proyectos que tengan que ver con energías renovables reciban un sello” que funcione como una certificación para acceder a créditos.
La iniciativa incluye energías renovables, biocombustibles, hidrógeno verde y sus derivados, combustibles alternativos, eficiencia energética y electromovilidad. También prevé promover inversiones, investigación e innovación tecnológica, además de crear un fondo de investigación con recursos de la cooperación internacional.
Respecto al proyecto de Ley de Electricidad y Energías Renovables, Blanco explicó que busca dar mayor impulso a fuentes como la energía eólica, fotovoltaica, biomasa e hidroeléctrica, además de modificar la estructura institucional del sector y ampliar la participación privada.
“Lo que estamos haciendo con esta ley es darle un énfasis a las energías renovables y a las energías renovables no convencionales”, afirmó.
Entre los mecanismos previstos figuran las subastas para adjudicar proyectos de generación eléctrica, con contratos de aproximadamente 15 años o más. El ministro sostuvo que esta modalidad busca ofrecer certidumbre a los inversionistas sobre la recuperación de sus recursos.
La propuesta también plantea que el ente regulador y el Comité Nacional de Despacho de Carga (CNDC) sean independientes. Asimismo, busca fortalecer la planificación del sector y ampliar el acceso a la electricidad, incluida la electrificación rural.
En respuesta a las consultas sobre un posible aumento de tarifas, Blanco aclaró que el Gobierno no tiene previsto aplicar un incremento por el momento. Sin embargo, evitó garantizar que los precios permanecerán congelados durante toda la gestión del presidente Rodrigo Paz.
“Yo sería muy responsable de comprometerme a algo que no puedo asegurar que va a suceder”, expresó. Añadió que se buscan alternativas para mejorar las condiciones de los inversionistas sin afectar a los usuarios.
Sobre el uso del gas en la generación eléctrica, el ministro indicó que las plantas termoeléctricas continuarán funcionando y que otras fuentes podrán incorporarse y desplazarlas cuando las condiciones del despacho eléctrico lo permitan.
“Nosotros no hablamos de la transición energética, hablamos de la diversificación porque somos un país gasífero”, sostuvo Blanco, al remarcar que el objetivo es incorporar fuentes alternativas sin dejar de utilizar el gas disponible en Bolivia.
