Un edificio de 12 pisos que era construido de manera ilegal se desplomó durante la madrugada del sábado sobre una vivienda del barrio Penha, en el este de São Paulo, donde una decena de inmigrantes bolivianos vivían y trabajaban en un taller de costura. Las autoridades brasileñas reportaron hasta anoche el hallazgo de cinco cuerpos.
La vivienda era alquilada por los ciudadanos bolivianos, quienes utilizaban el inmueble tanto para vivir como para desarrollar sus actividades laborales. Herbert Chino Choque, de 43 años, relató que residía allí junto con su esposa, sus hijas de 5 y 7 años y otros cinco familiares y amigos.
Los equipos de rescate inicialmente encontraron con vida a un hombre y a un niño. Posteriormente localizaron los cuerpos sin vida de dos mujeres, una de ellas embarazada, según informó el Cuerpo de Bomberos. En las últimas horas fueron hallados otros tres cuerpos, mientras las labores de búsqueda continuaban.
El siniestro ocurrió durante una madrugada de fuertes lluvias y vientos en São Paulo. Sin embargo, la Defensa Civil aclaró que todavía no existe evidencia que permita establecer que las precipitaciones hayan sido directamente responsables del derrumbe.
El Cuerpo de Bomberos desplegó 59 efectivos y 21 vehículos para atender la emergencia y continuar con las labores de rescate.
Según los reportes, la mayoría de los bolivianos que vivían en el inmueble había llegado a São Paulo hacía más de cinco años en busca de oportunidades laborales. Uno de los sobrevivientes llevaría alrededor de tres décadas viviendo en esa ciudad.
Las autoridades continúan con las tareas de rescate y la investigación para establecer las causas del colapso y determinar las circunstancias en las que fue construido el edificio.
