Según el reporte de la Fiscalía, el macabro asesinato de dos ciudadanos chilenos en Challapata, Oruro, tiene relación con un ajuste de cuentas por el robo de vehículos, ya que ambos extranjeros, desde hace algún tiempo, se dedicaban a sustraer motorizados para cambiarlos de apariencia y luego comercializarlos como autos indocumentados.
Inicialmente se estableció la hipótesis de que el crimen fue cometido por un ajuste de cuentas por narcotráfico, sin embargo, esta posibilidad fue descartada.
Ambos ciudadanos chilenos victimados fueron identificados como Bruno A. S. M. de 21 años y Hernán F. V. R. de 32 años. Estas dos personas tenían como cómplices a otros dos chilenos, uno de los cuales está prófugo y el otro está internado en un centro de salud.
Según el relato del fiscal departamental de Oruro, Aldo Morales, ambas víctimas tuvieron una muerte violenta, ya que sus cuerpos fueron encontrados maniatados y con signos de haber sufrido torturas.
Morales indicó que se presume que una turba de 20 a 30 personas provocó la muerte de los chilenos, quienes aparentemente fueron descubiertos en sus actividades ilícitas.
En ambos casos, la causa de muerte fue establecida como politraumatismo severo asociado a traumatismo craneoencefálico, con presencia de múltiples lesiones contusas y quemaduras de segundo grado en distintas partes del cuerpo.
De acuerdo con una de las hipótesis que maneja el Ministerio Público, los cuatro ciudadanos de nacionalidad chilena habrían estado operando desde tiempo atrás en la región, presuntamente dedicados al robo sistemático de vehículos de distinta clase. Comunarios del sector los habrían reconocido y alertado sobre su presencia, lo que derivó en la persecución de dos de ellos por parte de un grupo de entre 20 y 30 personas.
Paralelamente, un tercer ciudadano chileno identificado como Ariel A. R. N., de 46, se encontraba arrestado en celdas de la Jefatura Provincial de Policía de Challapata por otros hechos delictivos y actualmente fue aprehendido e imputado por el delito de robo agravado, por la sustracción de una camioneta ocurrida el 5 de enero, hecho que tuvo como desenlace final y fatal la muerte de dos de sus presuntos compañeros. Un cuarto integrante del grupo se encuentra actualmente prófugo.
Las investigaciones preliminares establecen que este grupo presuntamente sustraía vehículos de diversas características, a los cuales les cambiaban el color y eliminaban señas particulares para posteriormente comercializarlos como motorizados indocumentados, existiendo varias víctimas en Challapata y zonas aledañas.
Al menos tres testigos afirmaron que entre los agresores se encontraban personas que se identificaron como víctimas de estos robos, entre ellas comunarios de poblaciones aledañas, además de Qaqachacas a quienes identifican como los mexicanos, tomando en cuenta que toda esa zona extensa fue señalada por autoridades policiales y de gobierno como México chico por el alto índice delictivo registrado y ligado al narcotráfico, robo de vehículos y contrabando.






