El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, defendió este lunes la escala realizada por el avión presidencial en Boca Ratón, Florida, durante el retorno de Rodrigo Paz a Bolivia tras su viaje oficial a Estados Unidos. La autoridad negó que la estadía haya tenido como propósito actividades familiares, aunque reconoció que el mandatario tiene familiares en esa zona.
Aramayo aseguró que el desplazamiento se realizó conforme a la normativa y sostuvo que los permisos y autorizaciones correspondientes pueden ser consultados públicamente
“Todo lo que son permisos y autorizaciones de vuelo incluso son públicos”, afirmó durante una entrevista con un medio de comunicación.
Paz permaneció en Florida entre el 24 y el 27 de septiembre, después de participar en actividades oficiales, entre ellas la Asamblea General de Naciones Unidas. La escala generó cuestionamientos por el supuesto uso de recursos públicos para una estadía con fines particulares y por una versión que atribuía al viaje un costo de 250.000 dólares.
El ministro rechazó esas versiones y aclaró que el desplazamiento no implicó la contratación de un avión privado. También sostuvo que la parada en Boca Ratón estuvo vinculada con actividades de la agenda presidencial, aunque reconoció que inicialmente no se hicieron públicas todas las reuniones.
“Causa gracia” que se planteen determinadas interpretaciones sobre el viaje, señaló Aramayo, quien cuestionó que la discusión se concentre en la escala en Florida en lugar de considerar el trabajo desarrollado por el Gobierno.
Consultado sobre la presencia de familiares del mandatario en la zona, confirmó que el suegro de Paz reside allí desde hace varios años. Sin embargo, negó que la visita familiar haya sido el motivo del viaje.
“Hay también naturalmente familia en diferentes espacios que uno tiene y, bueno, pues, sí se pasa a saludar, pero no ha sido un tema como se está planteando”, afirmó.
En otra entrevista, con Cadena A, Aramayo sostuvo que un mandatario puede disponer de un periodo de descanso durante una misión internacional y cuestionó que esa posibilidad sea presentada como una irregularidad.
“Incluso si un presidente –y lo voy a decir con total naturalidad–, quiere tomarse un día para descansar, bueno, pues, hombre… esto lo hacen todos los mandatarios en el mundo”, manifestó.
El ministro también cuestionó que la existencia de familiares en Boca Ratón pueda ser utilizada como argumento para cuestionar el desplazamiento presidencial.
“¿Eso que tiene que ver?”, preguntó al referirse a la posibilidad de que Paz haya visitado a sus familiares durante su permanencia en Florida.
Aramayo anunció que el Gobierno difundirá información adicional sobre el viaje para aclarar los cuestionamientos surgidos en torno a la escala.
“Se va a sacar una comunicación mucho más explícita, mucho más clara en este tema”, anunció.
La controversia también aumentó después de que el periodista Carlos Valverde difundiera un documento en el que se señala a la primera dama, María Elena Urquidi, como propietaria de BB Construct Group LLC, una empresa con sede en Highland Beach, municipio próximo a Boca Ratón. Aramayo rechazó que ese elemento permita establecer que el viaje presidencial haya tenido fines particulares. Vía// Erbol
