El vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez, expresó su “preocupación sensiblemente por lo que está sucediendo”, aunque afirmó que el Gobierno ya está “tomando acciones como Gobierno porque es lo que corresponde”. En esa línea, lamentó y deploró los hechos de violencia registrados en el país, señalando que “no es la manera de convivir y de construir democracia” y que estos hechos “explicitan de manera muy clara las intenciones políticas y no democráticas de los que hacen uso de la violencia”.
Gálvez sostuvo que existe un “financiamiento millonario” detrás de las movilizaciones, especialmente en la marcha en curso, y pidió a las bases sociales que “le pregunten a los líderes que los convocan de dónde viene el financiamiento para pagar el alimento, la seguridad que contratan, el transporte”. Añadió que “hay mucho dinero corriendo en esa dirección para lograr ese objetivo”, en referencia a sectores que —según dijo— buscan romper el orden democrático.
Finalmente, diferenció entre demandas sectoriales y acciones ilegales, señalando que “una cosa son las demandas legítimas de sectores que se quieren sentar a conversar, a dialogar, a construir”, y otra distinta quienes buscan “romper el orden democrático”. En ese marco, afirmó que estas acciones “merecen ser tratadas con todo el rigor de la ley”, mientras el Gobierno espera los resultados de las investigaciones en curso.
