El economista y experto en relaciones internacionales Julio Alvarado calificó como una “oportunidad perdida” la visita oficial del presidente de Chile, José Antonio Kast, a Bolivia. Cuestionó la falta de avances en asuntos que considera prioritarios para el país, como el caso de las exportaciones de madera investigadas en Chile por presuntos vínculos con el narcotráfico, las aguas del Silala, la limpieza de minas en la frontera y el déficit comercial entre ambos países.
“Chile ha puesto en esa agenda sus temas que tiene defendiendo sus intereses nacionales, los ha puesto y los ha defendido, mientras que Bolivia no ha logrado esto”, afirmó Alvarado en el programa “De Primera Mano”. A su juicio, uno de los principales problemas fue la falta de un equipo profesional de negociación, integrado por diplomáticos de carrera especializados en las relaciones con Chile.
El experto también cuestionó los resultados de los cuatro acuerdos suscritos durante la visita presidencial. “Vamos a iniciar estudios sobre estos cuatro temas, pero no se han abordado los temas que a Bolivia le interesan”, sostuvo al referirse a los compromisos alcanzados por ambos gobiernos.
Entre los asuntos que, según Alvarado, debieron formar parte de la agenda está el caso de las empresas bolivianas exportadoras de madera investigadas en Chile por presuntos vínculos con el narcotráfico. El especialista afirmó que las acciones contra los cargamentos perjudicaron a las empresas y a la imagen del país. También cuestionó que la madera hubiera sido destruida antes de que los exportadores pudieran ejercer su defensa.
“Han incinerado, han quemado la prueba antes de que nuestros compatriotas puedan defenderse”, manifestó. Según su evaluación, el caso representa un perjuicio económico y evidencia la necesidad de contar con representación diplomática que defienda los intereses de los exportadores bolivianos.
Alvarado también observó que el tema de las aguas del Silala no fue incluido en los 11 puntos de la agenda que, según indicó, se preparó para la reunión. Sostuvo que Bolivia debería plantear una compensación por el aprovechamiento de esas aguas. Asimismo, señaló que Chile debía informar sobre la conclusión de los trabajos de limpieza de minas antipersonales en la frontera.
Otro de los puntos cuestionados fue el desequilibrio comercial. Alvarado indicó que Bolivia exportó a Chile alrededor de 120 millones de dólares el año pasado, mientras que las importaciones desde ese país superaron los 750 millones de dólares. “Nosotros exportamos un dólar e importamos cinco o seis dólares de Chile”, afirmó, y planteó que los acuerdos comerciales deben contribuir a reducir esa diferencia e incrementar las ventas bolivianas.
Respecto al restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas, el experto consideró que el tema marítimo sigue siendo un obstáculo para avanzar. Recordó que la ruptura de relaciones estuvo vinculada a la falta de avances en la negociación de una salida soberana al océano Pacífico y señaló que Chile mantiene su posición con base en el fallo de la Corte Internacional de Justicia.
“Mientras no haya una voluntad política en Chile de abordar este tema, yo creo que va a ser difícil que el gobierno del presidente Rodrigo Paz reanude relaciones”, sostuvo Alvarado.
Sobre los acuerdos de cooperación en minería, el corredor de fibra óptica y la modernización del Acuerdo de Complementación Económica N.º 22, el especialista señaló que sus resultados todavía están por verse. “No hay algo tangible en este momento que nos beneficie”, afirmó sobre la cooperación minera, mientras que respecto a la fibra óptica indicó que el proyecto continúa en etapa de estudio.
Alvarado también insistió en la necesidad de designar embajadores y representantes consulares para defender los intereses bolivianos en el exterior. Cuestionó que la falta de recursos económicos sea presentada como justificación para no cubrir esos cargos y sostuvo que el caso de las exportaciones de madera demuestra las consecuencias de no contar con representación especializada.
“Hay que salir a defender los intereses de Bolivia”, manifestó, al advertir que la ausencia de diplomáticos limita la capacidad del país para atender problemas comerciales y explicar su situación ante gobiernos y medios internacionales.
Finalmente, el experto señaló que la visita de Kast debía servir para avanzar en asuntos concretos de interés bilateral. Sin embargo, reiteró que, desde su perspectiva, los acuerdos alcanzados no respondieron suficientemente a las principales demandas de Bolivia.
