El diputado Alejandro Reyes reconoció que sostuvo una conversación con Fernando Cerimedo, pero afirmó que la grabación difundida no está íntegra y fue editada con una supuesta intencionalidad política. Además, denunció amenazas en sus redes sociales y anunció que solicitará garantías para él y su familia.
“Esto responde a un armado político y a un montaje”, manifestó Reyes en conferencia de prensa. Aseguró que la conversación ocurrió durante los 53 días de bloqueos, cuando Cerimedo le consultó sobre su percepción de lo que sucedía en La Paz y el conflicto que atravesaba el país.
“Digo que claramente hay malestar, la gente está molesta, hay incertidumbre, no hay nada en los supermercados, todo estaba subiendo de precio”, sostuvo al referirse a lo que, según explicó, expresó durante la llamada.
El legislador defendió sus contactos con distintas autoridades y señaló que su labor como representante consiste en escuchar las demandas ciudadanas y transmitirlas para contribuir a encontrar soluciones. “Yo no soy una persona que tenga que grabar o guardar un récord de con quién hablo”, afirmó.
Sobre los cuestionamientos por un supuesto transfugio, Reyes recordó que, según su versión, la Alianza Unidad mantenía un cogobierno con Rodrigo Paz cuando se produjo la conversación. Indicó que el 27 de julio se anunció la ruptura de esa relación y que se permitió a sus integrantes tomar decisiones individuales.
También cuestionó su expulsión de la alianza. Dijo que la decisión fue “unilateral, autoritaria, nada democrática” y reclamó que no se le hubiera dado derecho a la réplica ni a la defensa. No obstante, aseguró que está dispuesto a dialogar: “Estoy esperando más bien que podamos sentarnos, que me puedan convocar, que escuchen mi versión”.
Reyes afirmó que ha recibido amenazas en sus redes sociales y denunció que también fue víctima de acoso. “Yo voy a pedir garantías tanto al Gobierno, al Ministerio de Gobierno, para mi familia y para mi persona”, anunció.
El diputado sostuvo que no puede identificar quién difundió la grabación y pidió que se investigue su procedencia. “El espionaje es un delito”, señaló, al referirse a la posibilidad de que se hayan intervenido teléfonos.
Finalmente, insistió en que la difusión del audio buscaría afectar la imagen de los legisladores y el trabajo parlamentario. “Si tú desacreditas a quienes van a ser los autores de la reforma, estás desacreditando los cambios en el país”, afirmó.
