El viceministro de Transparencia, Yamil García, informó que la denuncia busca identificar a los responsables de las intimidaciones, que también habrían alcanzado a otras autoridades.
El Gobierno boliviano presentó este martes una denuncia penal ante el Ministerio Público para que se investiguen las amenazas contra la familia del presidente Rodrigo Paz, quien alertó que su entorno se encuentra en riesgo debido a las decisiones de su administración contra el crimen organizado.
El viceministro de Transparencia, Yamil García, confirmó la presentación de la denuncia y sostuvo que las intimidaciones no deben frenar las acciones gubernamentales contra la corrupción. “No podemos tolerar que el crimen organizado utilice mecanismos de amenazas para evitar que continuemos luchando contra la corrupción”, manifestó ante medios de comunicación.
La autoridad señaló que él y otros funcionarios también recibieron amenazas mediante redes sociales y servicios de mensajería. Asimismo, indicó que se coordinará con la Fiscalía para identificar a las personas o grupos que estarían detrás de estos mensajes.
El lunes, el presidente Paz advirtió que la seguridad de su familia estaba en riesgo por las decisiones asumidas contra personas vinculadas al crimen organizado. Entre los casos mencionados figura el del presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, capturado en Bolivia en marzo y posteriormente enviado a Estados Unidos, donde permanece detenido.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, confirmó que existen amenazas contra la familia presidencial y señaló que el caso está bajo investigación, aunque no brindó mayores detalles.
En el contexto de las acciones contra el crimen organizado, a finales de septiembre el entonces fiscal general del Estado, Roger Mariaca, fue destituido y encarcelado, acusado por el Gobierno de presuntamente liderar una organización criminal para proteger al narcoterrorismo, en relación con supuestos vínculos con Marset. Mariaca negó las acusaciones de corrupción formuladas por autoridades estadounidenses, que previamente habían dispuesto la revocación de su visado.
Durante este año, Bolivia también detuvo y entregó a sus respectivos países a otros extranjeros señalados por presuntos vínculos con organizaciones criminales, entre ellos los brasileños Gerson Palermo, identificado como uno de los líderes del Primer Comando de la Capital (PCC), y Kléber Nóbrega Pereira, señalado como supuesto dirigente del Comando Vermelho (CV).
