El presidente de la Cámara Forestal de Bolivia (CFB), Pedro Colanzi, denunció que la justicia chilena dispuso continuar con la destrucción de cargamentos de madera boliviana retenidos en Arica, pese a que, según su versión, existía una instrucción fiscal para suspender las quemas hasta que las empresas presentaran sus descargos. El sector reporta pérdidas superiores a los $us 15 millones, casi 20.000 empleos perdidos y la paralización de las exportaciones por ese puerto durante dos meses.
En una entrevista, Colanzi afirmó que la destrucción de los cargamentos continuó mientras representantes de ambos gobiernos coordinaban la agenda de la próxima visita del presidente chileno, José Antonio Kast, a Bolivia. Según el dirigente, el juez cautelar dispuso seguir con la quema pese a una instrucción de la Fiscalía de Arica para detenerla hasta que las empresas afectadas pudieran presentar sus descargos.
El representante del sector también señaló que una comisión del Senado boliviano presenció el inicio de la destrucción de madera durante su visita. Entre las especies afectadas mencionó almendrillo negro, almendrillo amarillo y tajibo, destinadas a más de 25 mercados de Europa, Estados Unidos, Centroamérica y Oceanía.
Colanzi sostuvo que las empresas involucradas tienen trayectoria y mantienen relaciones comerciales con compradores internacionales. Además, afirmó que especialistas del sector cuestionan la posibilidad de que estas maderas duras hayan sido impregnadas con cocaína y que solicitaron nuevos análisis para esclarecer el caso antes de destruir la mercancía.
“Se han quemado más de 15 millones de dólares en madera. Pero el problema es mucho mayor que el valor de los cargamentos”, manifestó al referirse al impacto económico.
Según el presidente de la CFB, el sector forestal genera aproximadamente 200.000 empleos y cerca de 20.000 se habrían perdido en el contexto de este conflicto. También advirtió sobre posibles quiebras empresariales y un daño a la imagen internacional de la madera boliviana cuyas consecuencias, dijo, podrían sentirse durante los próximos años.
El dirigente agregó que la incertidumbre afecta a las navieras y empresas de transporte terrestre, debido al temor de que nuevos cargamentos sean retenidos. “Hace dos meses que no enviamos un solo contenedor de madera por el puerto de Arica. No está saliendo absolutamente nada por esa vía”, afirmó.
Colanzi señaló que el problema no se limita al sector forestal, porque otras actividades exportadoras, como la minería y la soya, también dependen de rutas comerciales que pasan por puertos chilenos. A su juicio, el caso pone en discusión la seguridad del comercio exterior boliviano y el respeto a los derechos de tránsito.
Respecto al acompañamiento del Gobierno boliviano, reconoció que hubo presencia de autoridades desde el inicio, pero consideró que se pudo actuar con mayor intensidad para explicar el caso a las autoridades chilenas y advertir sobre sus consecuencias. También cuestionó que la destrucción continúe, porque, según dijo, podría eliminar evidencia útil para la defensa de las empresas.
El representante de la CFB indicó que existe una apelación ante una instancia superior y que el sector solicitó la intervención de instituciones internacionales con capacidad técnica para realizar nuevas pruebas.
La situación también podría afectar el acercamiento diplomático entre Bolivia y Chile. Colanzi afirmó que la visita de Kast representa una oportunidad para mejorar las relaciones bilaterales, pero advirtió que lo ocurrido con la madera perjudica la confianza que ambos gobiernos buscan construir.
Ante la paralización de los envíos por Arica, las empresas buscan rutas alternativas por puertos de Perú y Brasil, además de utilizar Iquique, en Chile. Sin embargo, Colanzi sostuvo que cambiar las rutas no resuelve el problema de fondo y que el sector necesita recuperar la confianza de sus compradores y garantías para movilizar sus productos. Vía// El Deber
