El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, afirmó que el Gobierno ve posible una regularización extraordinaria de vehículos indocumentados, aunque aclaró que, de avanzar una norma, deberá aplicarse con restricciones. «Tiene que haber un proceso de regularización. Esta debería ser la última vez que se hace esto», sostuvo, al precisar que no podrán ser nacionalizados vehículos robados o vinculados a actividades ilícitas y que los propietarios deberán pagar los tributos omitidos y las multas correspondientes. Asimismo, aclaró que el Ejecutivo no elaboró ningún proyecto de ley y que la iniciativa conocida proviene de un diputado.
Desde la Cámara Automotor Boliviana (CAB) rechazaron de forma categórica la posibilidad de una nueva nacionalización. El vicepresidente de la entidad, Erick Saavedra, advirtió que la medida beneficiaría a redes ilegales y no únicamente a pequeños propietarios. «Quieren vender la idea de que es para la gente que no tiene recursos, pero en realidad es un negociado, donde hay avionetas, helicópteros, camiones y autos de lujo», afirmó.
El debate surge luego de que se conociera un proyecto legislativo para regularizar los denominados «autos chutos», reabriendo una discusión que Bolivia no afrontaba desde la nacionalización extraordinaria realizada en 2011. Mientras el Gobierno plantea analizar la propuesta con condiciones, el sector automotor insiste en que una medida de este tipo premiaría la ilegalidad y perjudicaría a quienes cumplen con las obligaciones tributarias y aduaneras.
