El Gobierno y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) iniciaron este miércoles una mesa de diálogo para atender las demandas del Órgano Judicial, luego de que jueces y vocales de todo el país advirtieran con asumir un paro escalonado si no recibían una respuesta a sus pedidos de mayor presupuesto y fortalecimiento institucional.
El presidente del TSJ, Romer Saucedo, informó que tras una reunión con autoridades del Ejecutivo existe predisposición para atender las necesidades del Órgano Judicial. «Hay predisposición de parte del Ejecutivo de poder atender las demandas que tenemos como órgano del Estado, pero también hay la predisposición de nosotros de poder solucionar esto», afirmó. Asimismo, remarcó que «primero había que agotar la vía del diálogo» y aseguró que ese proceso «va a alcanzar las soluciones para poder fortalecernos», preservando el respeto y la coordinación entre los órganos del Estado.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, señaló que «una de las políticas centrales del actual Gobierno es el diálogo» y confirmó que las solicitudes del TSJ serán remitidas a las instancias correspondientes. «Estamos encaminados a resolver esto» y «se derivarán todas estas decisiones a los ministerios que correspondan», sostuvo, al asegurar que el objetivo es fortalecer «la interrelación entre poderes que debe existir en democracia».
El acercamiento se produce después de que jueces y vocales de todo el país, reunidos en Sucre, otorgaran un plazo de 20 días al Ejecutivo y a la Asamblea Legislativa para responder a sus demandas, entre ellas la asignación del 5% del Tesoro General del Estado al Órgano Judicial y la aprobación de normas para la modernización tecnológica del sistema de justicia, bajo advertencia de iniciar un paro escalonado si no reciben una respuesta institucional.
